Estas declaraciones llegan tras semanas de intensa presión militar estadounidense, incluyendo el despliegue naval en el Caribe, ataques a embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico (con más de 100 muertos reportados) y el reciente anuncio de Donald Trump sobre la destrucción de una "gran instalación" o muelle en Venezuela usada para cargar drogas. Maduro evitó confirmar o desmentir directamente este ataque —atribuido por fuentes estadounidenses a una operación de la CIA—, limitándose a decir que podría referirse al tema "en unos días".
El contexto de la tensión
La campaña de Trump contra Venezuela se intensificó desde agosto de 2025, con la designación del régimen como "narcoestado" y la acusación directa a Maduro de liderar el "Cartel de los Soles". Washington ofrece 50 millones de dólares por información que lleve a su captura. Las acciones incluyen:
Maduro rechaza las acusaciones, atribuyendo el narcotráfico a Colombia y presentando a Venezuela como "víctima". Afirmó que su país tiene un "modelo perfecto" de combate antidrogas, con decenas de aeronaves abatidas en 2025.La oferta de diálogo: ¿Genuina o táctica?En la entrevista con el periodista Ignacio Ramonet, Maduro insistió en que EE.UU. busca un cambio de régimen para acceder a las reservas petroleras venezolanas (las mayores del mundo). Sin embargo, extendió la mano: "Si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos". Mencionó como ejemplo la licencia a Chevron para operar en Venezuela, proponiendo inversiones similares "como quieran y donde quieran".Analistas ven esta apertura como una estrategia para ganar tiempo ante la presión económica (exportaciones petroleras reducidas a la mitad) y militar. Maduro mencionó una única conversación telefónica con Trump en noviembre de 2025, descrita como "respetuosa", pero sin avances posteriores.Implicaciones regionalesLa escalada ha generado preocupación internacional. El bloqueo petrolero y los ataques podrían profundizar la crisis humanitaria en Venezuela, mientras Trump defiende la campaña como necesaria para detener el flujo de drogas y migrantes. Fuentes estadounidenses niegan motivaciones petroleras, enfocándose en el "narcoterrorismo".La situación permanece volátil: cualquier diálogo dependerá de concesiones mutuas, pero la retórica beligerante de ambos lados sugiere que la distensión es incierta. Fuentes: Infobae, AP, Reuters, El País, NYT (1-2 enero 2026).