Aunque atractiva por su simplicidad, la evidencia disponible no respalda un pacto explícito o implícito de este tipo. Se trata más bien de una interpretación especulativa de acciones unilaterales de Washington, en un contexto de multipolaridad creciente donde cada potencia avanza en su región sin acuerdos formales de "reparto".La acción en Venezuela: Unilateralismo estadounidense, no concesión rusa o chinaLa operación contra Maduro fue una escalada directa de la campaña de Trump contra el "narcoestado" venezolano, justificada por narcotráfico y sanciones. No hay indicios de que Rusia o China "entregaran" a su aliado a cambio de ganancias elsewhere.
Analistas como los de Al Jazeera y CNN destacan que Rusia y China han reducido apoyo práctico a Venezuela por sus propias prioridades (Ucrania para Rusia, economía y Taiwán para China), pero no por un "deal" con Trump.Ucrania y Taiwán: Negociaciones separadas, no vinculadas a Venezuela
Algunos think tanks (como Foreign Policy y Crisis Group) advierten de un riesgo de "esferas de influencia" implícitas: Trump enfocado en Hemisferio Occidental podría "tolerar" avances rusos/chinos elsewhere para evitar guerras múltiples. Pero esto es hipótesis, no pacto confirmado.¿Inicio de un "gran reparto"?Venezuela expone la doctrina Trump (corolario a Monroe: América para los americanos), pero no inicia un reparto global concertado. Rusia condena agresiones en "patios traseros" ajenos mientras defiende el suyo; China observa, priorizando Taiwán sin intervenir en Latinoamérica.En un mundo multipolar, las potencias expanden influencia oportunistamente, no por acuerdos formales. Venezuela es un episodio de unilateralismo estadounidense, no el prólogo de un Yalta moderno donde Ucrania "va" a Rusia y Taiwán a China.La teoría del "gran reparto" es seductora en tiempos de incertidumbre, pero por ahora permanece en el realm de la especulación. El 2026 será pivotal: si surgen deals separados en Ucrania/Taiwán sin interferencia mutua, podría validar la idea indirectamente. Por ahora, cada potencia juega su carta sola.