domingo 04 de enero de 2026 - Edición Nº426

OSINT | 3 ene 2026

Mundo en Guerra

¿Venezuela fue el inicio del gran reparto? ¿Ucrania para Rusia y Taiwán para China?

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 ha desatado una ola de especulaciones geopolíticas: ¿se trata del comienzo de un "gran reparto" del mundo entre las grandes potencias? ¿Estados Unidos se queda con influencia en América Latina (su "patio trasero"), a cambio de conceder a Rusia carta blanca en Ucrania y a China en Taiwán? Esta teoría, viral en redes y algunos análisis, evoca un retorno a la política de esferas de influencia del siglo XIX o la Guerra Fría, donde las superpotencias se dividen el mapa sin interferencias mutuas.


Aunque atractiva por su simplicidad, la evidencia disponible no respalda un pacto explícito o implícito de este tipo. Se trata más bien de una interpretación especulativa de acciones unilaterales de Washington, en un contexto de multipolaridad creciente donde cada potencia avanza en su región sin acuerdos formales de "reparto".La acción en Venezuela: Unilateralismo estadounidense, no concesión rusa o chinaLa operación contra Maduro fue una escalada directa de la campaña de Trump contra el "narcoestado" venezolano, justificada por narcotráfico y sanciones. No hay indicios de que Rusia o China "entregaran" a su aliado a cambio de ganancias elsewhere.

  • Reacción rusa: Moscú condenó la captura como "agresión armada" y exigió aclaraciones urgentes, alineándose con Venezuela en foros internacionales. No hubo silencio cómplice ni reconocimiento de "esfera estadounidense".
  • Reacción china: Beijing expresó "solidaridad" con Caracas y criticó la "hegemonía" de EE.UU., sin señales de aprobación tácita.

Analistas como los de Al Jazeera y CNN destacan que Rusia y China han reducido apoyo práctico a Venezuela por sus propias prioridades (Ucrania para Rusia, economía y Taiwán para China), pero no por un "deal" con Trump.Ucrania y Taiwán: Negociaciones separadas, no vinculadas a Venezuela

  • Ucrania: Hay conversaciones Trump-Putin para un posible acuerdo (cese al fuego, garantías de seguridad), pero estancadas por demandas rusas (territorios, neutralidad ucraniana). Trump busca un "deal" rápido, pero no lo liga públicamente a Venezuela.
  • Taiwán: Tensiones persisten con ejercicios chinos, pero Trump planea una cumbre con Xi para comercio y AI, con ambigüedad sobre defensa taiwanesa. Analistas ven posible "aceptación" de esfera china en Asia a cambio de concesiones económicas, pero sin conexión con Venezuela.

Algunos think tanks (como Foreign Policy y Crisis Group) advierten de un riesgo de "esferas de influencia" implícitas: Trump enfocado en Hemisferio Occidental podría "tolerar" avances rusos/chinos elsewhere para evitar guerras múltiples. Pero esto es hipótesis, no pacto confirmado.¿Inicio de un "gran reparto"?Venezuela expone la doctrina Trump (corolario a Monroe: América para los americanos), pero no inicia un reparto global concertado. Rusia condena agresiones en "patios traseros" ajenos mientras defiende el suyo; China observa, priorizando Taiwán sin intervenir en Latinoamérica.En un mundo multipolar, las potencias expanden influencia oportunistamente, no por acuerdos formales. Venezuela es un episodio de unilateralismo estadounidense, no el prólogo de un Yalta moderno donde Ucrania "va" a Rusia y Taiwán a China.La teoría del "gran reparto" es seductora en tiempos de incertidumbre, pero por ahora permanece en el realm de la especulación. El 2026 será pivotal: si surgen deals separados en Ucrania/Taiwán sin interferencia mutua, podría validar la idea indirectamente. Por ahora, cada potencia juega su carta sola.

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