Según reportes de Reuters y PressTV, las cargas venezolanas hacia Asia se han detenido desde el 1 de enero, paralizando puertos principales y dejando millones de barriles varados. China importaba alrededor de 389.000 barriles por día de Venezuela en 2025 (4% de sus importaciones marítimas), gran parte destinados a teapots que procesan crudos pesados sancionados.
Ahora, estos refinadores independientes planean aumentar compras de crudo iraní pesado (como Iranian Heavy), que se ofrece con descuentos de hasta $10 por barril respecto al Brent, convirtiéndolo en la alternativa más económica. Analistas de Kpler y Sparta Commodities estiman que el cambio masivo ocurrirá en marzo y abril, una vez agotados los stocks flotantes venezolanos (suficientes para 75 días de demanda china).
Irán ya exporta entre 1.5 y 2 millones de barriles diarios (principalmente a China vía flota sombra), niveles cercanos a máximos multianuales pese a sanciones estadounidenses. La infraestructura iraní, mejor mantenida que la venezolana, permite incrementos rápidos de cientos de miles de barriles diarios con mínimos ajustes.
Riesgos y oportunidades
Aunque la disrupción beneficia a Irán a corto plazo, también expone vulnerabilidades: la "flota oscura" que transporta crudo iraní y venezolano enfrenta mayor escrutinio estadounidense, incluyendo decomisos recientes de tankers. Analistas advierten que un enforcement más agresivo podría interrumpir estos flujos, aunque por ahora China prioriza opciones sancionadas baratas sobre fuentes no sancionadas más caras (como Canadá o Irak).
En un mercado global con superávit proyectado para 2026 (hasta 2 millones de barriles diarios según la AIE), este auge iraní podría presionar precios a la baja, beneficiando a importadores pero complicando ingresos de productores OPEC+. Para Teherán, representa un alivio económico en medio de tensiones internas y sanciones, consolidando su rol como proveedor clave de crudo descontado.La situación es fluida: mientras Venezuela redirige barriles hacia EE.UU. (hasta 50 millones anunciados por Trump), Irán se posiciona para captar el vacío dejado en Asia. Expertos coinciden: el "drama venezolano" golpea duro a las teapots chinas, pero abre una ventana de oportunidad significativa para las exportaciones petroleras iraníes.