La metodología anterior (usada hasta CASEN 2022) subestimaba ciertas carencias, lo que hacía las tasas más bajas, pero menos precisas para un Chile de ingresos medios-altos.Medición actual con la nueva metodología (CASEN 2024)
- Pobreza por ingresos: 17,3% (afecta a ~3,4 millones de personas). Baja desde 20,5% en 2022 (aplicando la nueva metodología retroactivamente).
- Pobreza extrema: 6,9%.
- Pobreza multidimensional: 17,7% (mide carencias en 5 dimensiones: educación, salud, trabajo/seguridad social, vivienda/entorno, redes/cohesión social; con 20 indicadores ponderados igualmente y umbral >20% de carencias). Baja desde 20% en 2022.
- Pobreza severa (nueva categoría: simultánea por ingresos y multidimensional): 6,1% (baja desde 7,8% en 2022).
La nueva metodología incluye:
- Actualización de la Canasta Básica de Alimentos (más saludable, reduce ultraprocesados en 50%).
- Eliminación del "alquiler imputado" en ingresos (beneficio ficticio para propietarios).
- Líneas diferenciadas para arrendatarios/no arrendatarios.
- Ingreso equivalente por persona (considera tamaño del hogar y economías de escala).
- Más indicadores en multidimensional (ej.: conectividad, cuidados).
Esto hace la medición "más rigurosa": tasas absolutas son más altas que con la vieja metodología (ej.: en 2022 era 6,5% por ingresos), pero la tendencia a la baja es clara y comparable.Cómo Chile logró reducir la pobreza históricamenteChile es un caso exitoso mundial en reducción de pobreza desde 1990:
- 1990: ~68% (pobreza por ingresos).
- 2022 (vieja metodología): 6,5% (mínimo histórico).
- 2024 (nueva): 17,3%, pero con ~600.000 personas menos en pobreza desde 2022.
Factores clave de éxito:
- Crecimiento económico sostenido: Desde los '80-'90, Chile creció en promedio >4-5% anual por décadas, generando empleo y ingresos. El PIB per cápita multiplicó por >5 desde 1990.
- Políticas sociales focalizadas: Transferencias directas (subsidios, bonos), como Pensión Garantizada Universal (PGU), IFE Laboral, alza del salario mínimo y bonos invierno. En pandemia y post-pandemia, ayudas estatales compensaron caídas de ingresos.
- Inversión en educación y salud: Mejora acceso universal, reduciendo carencias multidimensionales.
- Estabilidad macroeconómica: Baja inflación, responsabilidad fiscal y apertura comercial.
- Continuidad de políticas: Gobiernos de distintos signos mantuvieron el modelo básico (crecer con equidad), ajustando focalización.
Desde 2022, la baja se atribuye a recuperación post-pandemia, empleo formal y medidas como PGU. Chile pasó de ser uno de los más pobres de la OCDE a tener tasas bajas, aunque persisten desafíos como desigualdad y pobreza en regiones (ej.: Araucanía, Ñuble).La nueva metodología permite políticas más precisas. Fuentes: Ministerio de Desarrollo Social, CASEN 2024, CEPAL.