Esta corrección, revelada por The New York Times y confirmada por medios como El País, Reuters y Le Monde, reduce las menciones al "cartel" de 32 en la acusación original de 2020 a solo dos en la actual. Expertos como los de Insight Crime siempre lo habían considerado un término coloquial venezolano para redes informales de corrupción militar (por las insignias de sol en uniformes de generales), no un cártel como los de México o Colombia.
Aunque los cargos por narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína se mantienen contra Maduro y su esposa Cilia Flores, el cambio debilita la narrativa que justificó recompensas millonarias, designaciones como "organización terrorista extranjera" (en 2025 por Tesoro y Estado) y, en parte, la intervención en Venezuela.
El papelón argentino: Bullrich y el seguidismo a Washington
El retroceso estadounidense deja en evidencia al gobierno de Javier Milei, que en agosto de 2025 declaró al "Cartel de los Soles" como organización terrorista mediante resolución conjunta de Seguridad, Justicia y Cancillería, alineándose incondicionalmente con Trump.La entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró la medida como un "trabajo conjunto" con EE.UU. y la usó para romper relaciones diplomáticas con Caracas. Tras la captura de Maduro, Bullrich tuiteó: "Argentina declaró al Cártel de los Soles como organización terrorista. Maduro y su séquito son narcoterroristas", calificando el día como "histórico" para Latinoamérica.Ahora, con el DOJ admitiendo tácitamente que no es un grupo real, opositores como el diputado Esteban Paulón (Partido Socialista) acusan a Bullrich de "derrapar" y ridiculizar al país por "chupamedias" con Washington.
Medios como La Política Online y Página/12 hablan de "papelón internacional" y "seguidismo ciego", destacando que Argentina se apuró a replicar una tesis débil sin evidencia propia.El embajador argentino en ONU, Francisco Tropepi, mencionó horas antes el "cartel" como real en el Consejo de Seguridad, profundizando el offside diplomático.
Implicaciones geopolíticas
Este ajuste judicial no invalida todas las acusaciones contra Maduro (juicio en Nueva York continúa), pero cuestiona la propaganda que presentó a Venezuela como "narcoestado" estructurado. Analistas ven pragmatismo: el DOJ sabía que no podía probar un "cartel" formal en corte, a diferencia de designaciones políticas.Para Argentina, resalta riesgos de una política exterior subordinada a Trump, imprevisible incluso con aliados. Mientras Milei celebra la "caída del chavismo", el episodio expone incoherencias y genera críticas internas por falta de autonomía.La situación subraya ironías: una narrativa usada para intervención ahora desmantelada por la misma justicia estadounidense, dejando en evidencia a quienes la abrazaron sin cuestionar.