Por: Nicolas Torres
Según fuentes oficiales citadas por Infobae y La Política Online, Villarruel solicitó la aeronave a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) —dependiente del Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva— para evaluar de cerca el alcance del desastre. El pedido fue declinado por el Ejecutivo, argumentando que las aeronaves no están destinadas a "hacer política" ni a traslados simbólicos en medio de una emergencia operativa.
En la Rosada, la negativa se interpretó como respuesta a un acto que "dejó expuesto" al presidente Javier Milei, quien no viajó a la zona y optó por publicar una foto generada por IA simulando su presencia junto a brigadistas.Sin embargo, desde el entorno de Villarruel desmienten rotundamente la existencia de cualquier solicitud formal. Afirman que la vicepresidenta optó por llegar por tierra —fue vista en La Pampa y luego en Chubut— sin requerir apoyo aéreo oficial, priorizando un perfil bajo y evitando cualquier percepción de "show político".
El viaje se concretó sin helicóptero: recorrió áreas devastadas, dialogó con el intendente del Parque Nacional Los Alerces, Danilo Hernández Otaño, y con brigadistas en Epuyén, y al regresar publicó un mensaje en X proponiendo endurecer penas por incendios intencionales y mejorar la coordinación federal entre Nación y provincias.La controversia profundiza la interna libertaria.
Mientras Milei enfrenta críticas por recortes presupuestarios drásticos al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (hasta 78% en prevención para 2026) y por su "agradecimiento" virtual con imagen falsa, Villarruel se posiciona como figura presente en terreno y propositiva desde el Senado. Fuentes cercanas al oficialismo señalan que la negativa —real o no— responde a la incomodidad en Balcarce 50 por el contraste: la vice pisó ceniza y humo, mientras el presidente recurrió a IA para simular empatía.Brigadistas y voluntarios, que combaten al límite con recursos mermados, ven en esta disputa una distracción: exigen fondos reales, no fotos ni helicópteros negados. La lluvia del domingo trajo alivio temporal, pero la emergencia ambiental persiste. La grieta política, en cambio, arde sin control: ¿coordinación o confrontación? Mientras la Patagonia se recupera, el Gobierno nacional parece más ocupado en sus internas que en apagar el fuego real.