Trump escribió: "OTAN: ¡Dile a Dinamarca que los saque de aquí, YA! ¡Dos trineos tirados por perros no bastan! ¡Solo EEUU puede hacerlo!". El mensaje se enmarca en su insistencia repetida de que Groenlandia es "vital para la seguridad nacional" de EE.UU., y que sin control estadounidense, Rusia o China "tomarán el control" —una afirmación que ha sido desmentida por inteligencia danesa y europea, que niegan la presencia masiva de buques o submarinos rusos/chinos rodeando la isla.El presidente reiteró que "cualquier cosa menos tener Groenlandia en manos estadounidenses es inaceptable", y que la OTAN debería "liderar el camino" para que EE.UU. la adquiera, fortaleciendo así la alianza en el Ártico. Trump ha justificado su postura citando supuestas amenazas rusas y chinas en la región, y ha mencionado el programa de defensa antimisiles "Golden Dome" como uno de los motivos estratégicos. No descartó opciones militares en comentarios previos, advirtiendo que EE.UU. actuará "por las buenas o por las malas" si no se llega a un acuerdo.La declaración llega horas antes de una reunión en Washington entre el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y representantes daneses y groenlandeses.
Tras el encuentro, el ministro de Exteriores danés Lars Løkke Rasmussen anunció la creación de un "grupo de trabajo de alto nivel" para explorar vías comunes, aunque persiste un "desacuerdo fundamental" con la administración Trump sobre el futuro de la isla.Dinamarca y Groenlandia han respondido con firmeza: la primera ministra danesa Mette Frederiksen advirtió que cualquier acción militar estadounidense contra un aliado de la OTAN equivaldría al "fin de la alianza", y Groenlandia insiste en que "no está en venta". Los países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia) emitieron una declaración conjunta el 6 de enero reafirmando que "Groenlandia no está sola" y que los asuntos de soberanía corresponden exclusivamente a Dinamarca y Groenlandia.Europa cierra filas: líderes de Francia, Alemania, Reino Unido y otros emitieron un comunicado similar defendiendo la soberanía y la integridad territorial bajo la Carta de la ONU. Pekín descartó las acusaciones como "excusas" para ambiciones territoriales estadounidenses, mientras Moscú observa con interés la fractura en la OTAN.
El interés de Trump en Groenlandia —la isla más grande del mundo, rica en tierras raras, uranio y posición estratégica— revive su obsesión de 2019, pero ahora con amenazas más explícitas tras la "Operación Resolución Absoluta" en Venezuela. Analistas advierten que forzar la adquisición podría desestabilizar la OTAN, poner en riesgo el Artículo 5 y militarizar aún más el Ártico en plena competencia con Rusia y China.Mientras Vance y Rubio negocian, Trump mantiene la presión: la soberanía danesa choca con la visión "América Primero" del presidente. El Ártico se convierte en el nuevo frente de tensión transatlántica, donde una alianza histórica podría romperse por una isla helada y sus minerales críticos. El tiempo dirá si esto es retórica o preludio de algo mayor.