Pero mientras Milei cantaba y celebraba en el norte, la Patagonia ardía viva. Más de 22.000 hectáreas consumidas en Chubut desde el 5 de enero, focos activos en El Hoyo, Epuyén, Lago Puelo, Cerro Pirque y ahora amenazando el Parque Nacional Los Alerces. Brigadistas luchan con salarios de emergencia (860.000 pesos mensuales por jornadas de 15 horas), equipos insuficientes y un presupuesto de prevención recortado en más del 70 % para 2026. La intencionalidad está confirmada en varios puntos (acelerantes hallados), y la sequía extrema agrava todo.
Esta desconexión no es nueva, pero duele como nunca. Milei no ha pisado el sur ni anunciado medidas urgentes. Su respuesta a la crisis: una foto generada por IA con bomberos (desmentida como falsa) y silencio sobre los recortes que dejan a los brigadistas dependiendo de donaciones. Mientras, Presidencia licita 81 millones de pesos en gaseosas e isotónicas para seis meses —un gasto diario de 450.000 pesos en "energizantes" que el propio Milei consumía en exceso durante la campaña.
El cruce con el Chaqueño añade ironía: días antes, el cantor criticaba al gobierno por su "amor salvaje" con la libertad mientras el sur se quema. Anoche, compartieron escenario sin mención al tema. ¿Oportunismo? ¿Indiferencia? Lo concreto es que el folklore se usó para un show presidencial, mientras la realidad patagónica —evacuaciones, pérdidas económicas, destrucción ambiental— queda en segundo plano.Gobernadores como Ignacio Torres (Chubut) y opositores claman por fondos federales y coordinación.
Pero en Balcarce 50, las prioridades son claras: memes, bailes y consignas. La libertad que predica Milei no alcanza para apagar el fuego. Mientras él canta en Córdoba, el sur grita auxilio. Esta desconexión no es casual; es una elección que quema la confianza del país.