Países en la MiraLos países europeos que han emitido declaraciones conjuntas o bilaterales defendiendo a Dinamarca y Groenlandia —y rechazando cualquier intento de adquisición o control externo— incluyen:
- Noruega: Declaró el 6 de enero que “Groenlandia pertenece a su pueblo” y aumentó patrullas aéreas en el Ártico.
- Suecia: Anunció el envío de oficiales militares a Groenlandia a petición de Dinamarca (llegada prevista el 21 de enero).
- Finlandia: Reforzó ejercicios árticos y apoyó la declaración nórdica del 6 de enero.
- Islandia: Ofreció bases logísticas para OTAN pero rechazó cualquier “presión unilateral” sobre Groenlandia.
- Países Bajos y Alemania: Emitieron comunicados similares respaldando la integridad territorial danesa.
Estos países, junto con Dinamarca, forman el núcleo del “frente nórdico” que cerró filas contra las declaraciones de Trump (“Groenlandia debe estar bajo protección estadounidense”) y las ironías de Medvedev. EUCOM estaría evaluando:
- Reducción de presencia en bases como Bodø (Noruega), Lakenheath (Reino Unido, aunque menos vocal), Ramstein (Alemania) y Aviano (Italia).
- Reasignación de aviones F-35, KC-135 y drones MQ-9 Reaper hacia Guam, Japón o Alaska.
- Retiro parcial de tropas y logística de apoyo en el Alto Norte (ej. Thule, Groenlandia, seguiría operativa pero con mando más directo desde EE.UU.).
Razones Oficiales y No Oficiales
- Versión oficial (EUCOM/Pentágono): “Revisión de despliegue global para optimizar recursos en amenazas prioritarias (China en Indo-Pacífico)”. No se menciona Groenlandia explícitamente.
- Versión extraoficial (fuentes citadas por Politico y Defense News): Es una “señal de advertencia” a los aliados europeos que “se alinean contra los intereses estadounidenses en el Ártico”. Trump habría ordenado a EUCOM preparar opciones de “desacople selectivo” como respuesta al rechazo nórdico y a la negativa de Dinamarca a negociar la “compra” o control militar de Groenlandia.
Impacto en la OTAN y el Ártico
- La retirada parcial debilitaría el flanco norte de la OTAN, dejando a los nórdicos más expuestos ante Rusia (que sigue reforzando Novaya Zemlya, Franz Josef Land y el Northern Sea Route).
- Dinamarca perdería el respaldo logístico directo de EE.UU. en Groenlandia (base de Thule), aunque el acuerdo de defensa 1951 sigue vigente.
- Países como Noruega y Suecia podrían acelerar su propia capacidad ártica (más F-35 noruegos, ejercicios con Finlandia), pero con costos altos y tiempos largos.
Reacciones
- Dinamarca: Mette Frederiksen reiteró que “la OTAN no se negocia con amenazas unilaterales”.
- Noruega y Suecia: Silencio oficial, pero fuentes militares hablan de “preocupación seria”.
- Rusia: Medvedev ironizó en Telegram: “Si los yanquis se van, nosotros nos quedamos… por seguridad, claro”.
- Trump: No ha comentado directamente, pero en Truth Social repitió: “Europa debe pagar su parte o perder protección”.
El Ártico se convierte en el nuevo punto de ruptura transatlántico. Mientras Trump presiona por Groenlandia, EUCOM prepara la retirada de quien no se alinea. Los nórdicos cierran filas, pero el precio de la independencia podría ser alto: menos aviones estadounidenses en el cielo ártico y más incertidumbre ante Rusia.El tablero se mueve rápido. El deshielo abre rutas… y fracturas en la alianza.