lunes 19 de enero de 2026 - Edición Nº441

Internacionales | 19 ene 2026

Mundo en Guerra

Presidente Croata Bromea con Trump: “Si Quiere el Ártico, Que se Quede con Svalbard… Está Más Cerca de Rusia que Groenlandia”

03:10 |En medio de la crisis por Groenlandia, el presidente de Croacia, Zoran Milanović, lanzó una pulla sarcástica que rápidamente se viralizó en redes y medios europeos. Durante una entrevista informal con periodistas en Zagreb, Milanović sugirió en tono de broma que si Donald Trump está tan obsesionado con controlar territorios árticos, debería “quedarse” con el archipiélago noruego de Svalbard, porque —según él— está “mucho más cerca de Rusia que Groenlandia”.


Sus palabras textuales fueron:

«No sé si la administración estadounidense lo ha visto en un mapa, pero Svalbard existe. Está a solo 1.000 kilómetros de Murmansk, con bases rusas al lado. Groenlandia está lejos de Rusia; Svalbard prácticamente la toca. Si Trump quiere un pedazo de Ártico para ‘proteger’ la seguridad de EE.UU., que empiece por allí. Noruega es un aliado OTAN, como Dinamarca… a ver si se animan».

La frase, pronunciada con la ironía característica de Milanović (conocido por sus críticas directas a la OTAN y a la política exterior estadounidense), generó risas entre los periodistas pero también indignación en algunos círculos atlánticos. Svalbard —un archipiélago noruego en el océano Ártico, a solo 1.300 km del Polo Norte— es territorio noruego desde el Tratado de París de 1920, pero tiene estatus especial: desmilitarizado, abierto a ciudadanos de países firmantes (incluida Rusia), y con presencia rusa significativa en la mina de Barentsburg y en la estación científica Pyramiden.Contexto Geopolítico

  • Proximidad real: Milanović no exageró. La distancia entre Svalbard y la base naval rusa de Severomorsk (Murmansk) es de aproximadamente 1.000-1.200 km, mucho menor que los 2.500-3.000 km entre Groenlandia y la costa rusa continental.
  • Presencia rusa: Rusia mantiene población civil (unos 500 habitantes en Barentsburg), estación meteorológica y científica, y ha realizado ejercicios militares cerca (aunque el tratado prohíbe bases militares permanentes).
  • Noruega: Oslo ha reforzado su presencia en Svalbard desde 2022 (más patrullas de la Guardia Costera, ejercicios con aliados OTAN), pero evita confrontaciones directas con Rusia para no violar el tratado.

Reacciones

  • Noruega: El Ministerio de Asuntos Exteriores respondió con diplomacia fría: «Svalbard es territorio soberano noruego. Cualquier comentario sobre su estatus es inaceptable, incluso en broma».
  • Rusia: El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aprovechó para ironizar: «Si el presidente croata invita a Trump a Svalbard, que lo haga. Nosotros ya estamos allí… estudiando el clima».
  • EE.UU.: Silencio oficial. Trump no comentó, pero en Truth Social repitió su mantra: «Groenlandia necesita protección real».
  • Croacia: Milanović es conocido por sus críticas a la OTAN y su postura neutralista en Ucrania. Sus palabras fueron vistas como provocación interna (para ganar puntos con votantes escépticos de la alianza) más que como propuesta seria.

La broma de Milanović pone de relieve lo absurdo que se ha vuelto el debate sobre Groenlandia: cuando un presidente europeo sugiere —aunque en tono irónico— que Trump “tome Svalbard” en vez de Groenlandia, queda claro que la obsesión estadounidense por el Ártico ha cruzado el umbral de lo razonable y ha entrado en el terreno del absurdo diplomático.Mientras tanto, Groenlandia sigue diciendo “no” a todos, Svalbard observa desde el hielo, y Rusia se ríe desde Murmansk. El Ártico ya no es solo un lugar frío; es el escenario donde las grandes potencias se pelean por el control… y donde los chistes de presidentes pueden ser más reveladores que los comunicados oficiales.

Fuentes: HRT (Croacia), VG (Noruega), TASS, Politico Europe, NRK (19/01/2026). La crisis ártica suma un nuevo capítulo: el sarcasmo croata.

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