Si en este país rigieran la justicia y la sensatez, Patricia Bullrich estaría cumpliendo una condena efectiva por falsificación de pruebas judiciales, tráfico de influencias para incriminar opositores políticos, obstrucción de la justicia, denuncias falsas, simulación de delitos,… https://t.co/ulycriAkHn
— César Milani (@GeneralMilani) January 18, 2026
El texto completo, que circula ampliamente desde ayer, incluye afirmaciones de enorme gravedad política y judicial:
«Si en este país rigieran la justicia y la sensatez, Patricia Bullrich estaría cumpliendo una condena efectiva por falsificación de pruebas judiciales, tráfico de influencias para incriminar opositores políticos, obstrucción de la justicia, denuncias falsas, simulación de delitos, y una larga lista de conductas que han marcado su trayectoria pública. Para Bullrich, hacer política nunca fue construir, sino operar y judicializar al adversario. Ese ha sido siempre su método y su convicción. En este mundo, lejos de la justicia ideal, goza de impunidad. Continúa impulsando denuncias falsas, presionando fiscales, condicionando jueces y apoyándose en un sistema judicial degradado, selectivo, que solo investiga y castiga a dirigentes peronistas, mientras garantiza blindaje político a quienes sirven al poder real. Podrán estirar durante años este circo judicial, pero la verdad histórica es inevitable y algún día quedará claro que Nisman se suicidó, y que todo lo que se construyó alrededor de su muerte fue una operación política de magnitud. A pesar de eso, Bullrich y el entramado de intereses que sostiene este absurdo ya ganaron, el objetivo nunca fue la verdad, sino el daño político, y lo consiguieron. Jamás pagarán por el perjuicio institucional, social y democrático que provocaron. Será, otro capítulo vergonzoso de las injusticias avaladas por la historia oficial de la Argentina.»