IOSFA fue, durante toda su historia, un ejemplo de obra social a nivel nacional.
— César Milani (@GeneralMilani) January 19, 2026
En nuestra gestión dejamos una obra social con superávit, todos los servicios en funcionamiento, gran cantidad de equipamiento nuevo para todos los hospitales militares y una atención digna para toda… https://t.co/VN0dr3rTCx
En su post más reciente (19 de enero de 2026), Milani respondió a una nota de Clarín sobre la polémica por la posible suba de aportes y escribió:«IOSFA fue, durante toda su historia, un ejemplo de obra social a nivel nacional. En nuestra gestión dejamos una obra social con superávit, todos los servicios en funcionamiento, gran cantidad de equipamiento nuevo para todos los hospitales militares y una atención digna para toda la familia militar. Los libertarios, con
@luispetri
a la cabeza y su círculo mendocino, la vaciaron y la llevaron a la quiebra. Hoy la Argentina no solo tiene a la mayoría de sus militares empobrecidos, también los dejó sin una atención médica digna. Esta es la verdadera política de los libertarios hacia las Fuerzas Armadas, desinterés, abandono y humillación. Los llevaron a un grado de degradación tal que ni siquiera sus necesidades más básicas están garantizadas.»Esta no es una opinión aislada. Milani ha insistido en varias oportunidades en X y en entrevistas que:
El Fondo del ReclamoMilani representa una voz recurrente dentro de sectores militares nacionalistas y peronistas que ven en IOSFA no solo una obra social, sino un símbolo de dignidad para la familia castrense. Su crítica central es que el gobierno Milei aplica un ajuste brutal al sector (recortes presupuestarios, salarios licuados por inflación), pero cuando se trata de cubrir el déficit de la obra social, la solución que se evalúa es subir los aportes de los propios militares (de 3 % a 5-6 % para activos y de 1,5 % a 3 % para pasivos), en lugar de recomponer ingresos o subsidiar el sistema como ocurre con otras obras sociales estatales.
Para Milani, esto es la prueba final de “desinterés, abandono y humillación” hacia las Fuerzas Armadas. Su mensaje resuena especialmente entre retirados y familiares que ven cómo la atención médica se deteriora (deudas con prestadores, listas de espera, rechazo de cartillas) mientras el gobierno prioriza otros gastos (como la polémica licitación de bebidas isotónicas por 81 millones).Hasta ahora, el gobierno no ha respondido directamente a las acusaciones de Milani. El ministro Petri y la Secretaría de Defensa han evitado el tema en declaraciones públicas, limitándose a decir que IOSFA “está en proceso de reestructuración para ser sostenible”.
Mientras la Patagonia sigue ardiendo y los militares enfrentan emergencias con recursos limitados, la polémica por IOSFA se convierte en un nuevo frente de conflicto interno. Milani no solo critica; acusa. Y en los cuarteles y grupos de veteranos, sus palabras encuentran eco cada vez mayor.El futuro de la obra social de las Fuerzas Armadas pende de un hilo… y de quién termina pagando la cuenta: ¿los militares de siempre o el Estado que promete eficiencia pero deja deudas millonarias?