miércoles 28 de enero de 2026 - Edición Nº450

OSINT | 22 ene 2026

Canadá

Canadá modela en secreto respuesta a una hipotética invasión estadounidense: tácticas de guerrilla ante el avance de Trump sobre el "estado 51"

Por primera vez en más de un siglo, las Fuerzas Armadas Canadienses (Canadian Armed Forces, CAF) han desarrollado modelos estratégicos detallados sobre cómo responderían a una posible invasión militar por parte de Estados Unidos, según reveló un informe publicado por The Globe and Mail el 20 de enero, y que ha sido ampliamente citado por Bloomberg y otros medios internacionales.


La planificación, de carácter teórico y confidencial, surge directamente como respuesta a los comentarios repetidos del presidente Donald Trump sobre convertir a Canadá en el "estado 51" de la Unión, junto con sus presiones sobre Groenlandia y el control del Ártico. Fuentes consultadas por el diario canadiense —dos altos funcionarios del gobierno que hablaron bajo condición de anonimato— enfatizaron que consideran una invasión real altamente improbable, pero que el deterioro en las relaciones bilaterales durante el segundo mandato de Trump ha obligado a considerar escenarios de "peor caso" que antes se descartaban por completo.

Un avance relámpago estadounidense y la transición a guerra asimétricaLos modelos asumen un ataque desde el sur: fuerzas estadounidenses —con superioridad abrumadora en personal, tecnología y logística— superarían las posiciones clave canadienses en tierra y mar en un plazo extremadamente corto, entre dos días y una semana como máximo. Canadá carece del número de tropas y del equipamiento de alta gama necesario para sostener una defensa convencional frente al ejército más poderoso del mundo.Ante esta realidad, los planificadores militares prevén una rápida transición a guerra irregular e insurgente, inspirada en las tácticas empleadas por los muyahidines afganos contra las fuerzas soviéticas (1979-1989) y, posteriormente, contra las coaliciones lideradas por Estados Unidos en Afganistán (2001-2021). Entre las estrategias modeladas destacan:

  • Emboscadas y ataques sorpresa ("hit-and-run").
  • Sabotajes a líneas de suministro, infraestructuras críticas y rutas logísticas.
  • Uso intensivo de drones para vigilancia, ataques precisos y desgaste.
  • Operaciones de guerrilla prolongada por parte de pequeñas unidades irregulares, posiblemente integrando civiles armados, con el objetivo de infligir bajas masivas al ocupante y hacer insostenible cualquier control territorial a largo plazo.

Expertos militares consultados, como el teniente general retirado Mike Day (exjefe de planificación estratégica de las CAF), calificaron la idea de una invasión estadounidense real como "fantasiosa", pero reconocieron que planificar contingencias extremas es una práctica estándar en cualquier fuerza armada responsable.Contexto de tensión bilateralEl detonante principal radica en las declaraciones públicas y privadas de Trump. Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente ha reiterado que Canadá sería "mucho mejor" como estado 51, ha compartido imágenes generadas por IA mostrando el país bajo bandera estadounidense y ha criticado la "vulnerabilidad" canadiense en el Ártico frente a Rusia y China. Estas afirmaciones se suman a amenazas de aranceles comerciales, demandas sobre Groenlandia (que Trump busca adquirir o controlar) y quejas sobre el cumplimiento de metas de gasto en defensa de la OTAN.

La primera ministra Mark Carney ha respondido con firmeza: "Canadá nunca será el estado 51" y "no está en venta, nunca". La ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, reiteró en foros internacionales que Ottawa fortalecerá su soberanía ártica y cumplirá con el 2% del PIB en defensa este año, con miras al 5% para 2035.

Reacciones y perspectiva

El Pentágono y el gobierno estadounidense no han comentado oficialmente el reporte, aunque fuentes diplomáticas indican que consideran el ejercicio canadiense como una "precaución rutinaria" en un contexto de retórica elevada. Analistas internacionales coinciden en que, pese a la retórica incendiaria de Trump, una confrontación armada entre dos aliados fundadores de la OTAN y socios en NORAD (defensa aeroespacial continental) sigue siendo un escenario remoto.

Sin embargo, la filtración del modelo ha generado debate en Canadá sobre la necesidad de acelerar la modernización militar y diversificar alianzas. Como señaló un oficial citado por Bloomberg: "Planificar no significa esperar lo peor; significa estar preparados si lo peor llega".La situación evoluciona rápidamente en medio de las tensiones globales. Por ahora, las relaciones se mantienen en el terreno diplomático y económico, pero el mero hecho de que Ottawa haya modelado esta contingencia refleja cuán profundo ha calado la incertidumbre generada por la política exterior impredecible de la administración Trump.

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