martes 03 de febrero de 2026 - Edición Nº456

Internacionales | 22 ene 2026

Mundo en Guerra

Ebba Busch, viceprimera ministra de Suecia, propone prohibir el burka y niqab en espacios públicos: "El Islam debe adaptarse a Suecia"

La viceprimera ministra sueca, Ebba Busch —líder del Partido Demócrata Cristiano (KD) y figura clave en el gobierno de coalición de centroderecha bajo Ulf Kristersson—, ha generado un intenso debate nacional e internacional con su propuesta de prohibir el uso del burka y niqab en todos los espacios públicos del país. La declaración, que se viralizó en octubre de 2025 y sigue circulando en redes sociales, afirma explícitamente: "El Islam debe adaptarse a Suecia. No puede practicarse de la misma manera que en los países musulmanes. Por eso propongo prohibir el burka y el niqab en todos los espacios públicos de Suecia".


Busch argumenta que estas prendas, que cubren completamente el rostro (burka) o dejan solo los ojos visibles (niqab), representan una forma de "opresión" incompatible con los valores suecos de apertura, igualdad de género y confianza social. En entrevistas con medios como Aftonbladet, enfatizó: "Uno debería poder encontrarse en la vida real si estás en la calle, comprando en el mercado, en la tienda ICA o llevando a los niños al centro de salud. Entonces no quiero encontrarme con alguien que tenga cubierto todo el rostro".

Agregó que Suecia debe actuar "mientras podamos" para evitar lo que califica como "integración fallida" y el avance de "islamistas totalitarios", culpando a un "liberalismo ingenuo" por problemas actuales.

Contexto de la propuesta

La iniciativa no es nueva en Europa: países como Francia (desde 2010), Dinamarca (2018), Bélgica y Países Bajos ya prohíben velos faciales en público, citando seguridad, identificación y secularismo. En Suecia, donde la población musulmana ronda el 8-10% (aprox. 800.000-1 millón de personas, muchos inmigrantes o refugiados), el tema resurge en medio de debates sobre inmigración, integración y multiculturalismo. El gobierno de Kristersson, apoyado por los Demócratas Suecos (SD, de extrema derecha), ha endurecido políticas migratorias desde 2022, incluyendo restricciones a asilo y deportaciones.Busch, conocida por su retórica dura contra la inmigración descontrolada, presentó la propuesta como parte de una agenda más amplia del KD para "proteger la cultura sueca". Sin embargo, no es ley aún: requeriría aprobación parlamentaria (Riksdag), donde el gobierno tiene mayoría frágil. En 2025, se discutió en comités, pero enfrenta oposición de partidos de izquierda como los Socialdemócratas y Verdes, que la ven como discriminación religiosa.

Reacciones divididas

  • Apoyo: Partidarios, incluyendo sectores conservadores y antiinmigración, argumentan que el ban promueve seguridad (dificulta identificación en CCTV), igualdad (combate opresión patriarcal) y cohesión social. Encuestas de 2025 (como de SVT) muestran que hasta el 60% de suecos favorecen restricciones similares, especialmente tras incidentes de crimen relacionado con pandillas inmigrantes.

Crítica:

Organizaciones musulmanas suecas, como la Federación Islámica, y grupos de derechos humanos (Amnistía Internacional) lo condenan como islamofóbico, argumentando que viola la libertad religiosa (protegida por la Constitución sueca y el Convenio Europeo de Derechos Humanos). Críticos señalan que afecta a una minoría pequeña (estimaciones: menos de 200 mujeres usan niqab en Suecia) y podría marginar más a las mujeres musulmanas, forzándolas a aislarse.