El incidente ocurrió la mañana del 22 de enero, cuando la Marina francesa —con apoyo de inteligencia británica y aliados— abordó el petrolero Grinch (bandera de Comoras, IMO 9288851, procedente de Múrmansk, Rusia) en aguas del Mediterráneo (zona del Mar de Alborán, entre España y Marruecos). El presidente Emmanuel Macron anunció la operación en X:
“Esta mañana, la Marina francesa abordó un petrolero procedente de Rusia, sujeto a sanciones internacionales y sospechoso de enarbolar una bandera falsa. No toleraremos ninguna violación. Se ha abierto una investigación judicial y el buque ha sido desviado. Las actividades de la 'flota sombra' financian la guerra de agresión contra Ucrania.”
Francia justificó la acción como cumplimiento de sanciones de la UE y EE.UU. contra exportaciones rusas de petróleo (precio tope de 60 USD/barril desde 2022), alegando que el Grinch forma parte de la red clandestina de buques con propiedad opaca, seguros dudosos y banderas de conveniencia para evadir controles. El buque fue desviado a un fondeadero bajo escolta para inspección judicial.Respuesta rusa: advertencia explícita
Contexto: la "flota sombra" rusaDesde 2022, Rusia ha construido una flota de más de 400-600 buques viejos y opacos para exportar petróleo a India, China y otros mercados, eludiendo el tope de precios del G7/UE. Operaciones similares de EE.UU. (ej. incautación en el Atlántico) y aliados han aumentado, con advertencias rusas de "escalada grave". Francia se une ahora a esta ofensiva europea, en paralelo a tensiones por Ucrania y el Ártico.Por ahora, el buque permanece bajo custodia francesa mientras avanza la investigación. Rusia no ha detallado las "consecuencias duras", pero el tono beligerante eleva la tensión bilateral en un momento de fragilidad en las relaciones UE-Rusia. Macron reiteró: "Estamos decididos a hacer cumplir el derecho internacional". La situación evoluciona rápido; si no hay liberación pronto, podría derivar en crisis diplomática mayor.