miércoles 28 de enero de 2026 - Edición Nº450

OSINT | 26 ene 2026

Argentina

¿Qué hay detrás del avión militar estadounidense que aterrizó en Ushuaia? El revuelo por el C-40 Clipper y la intervención del puerto de Tierra del Fuego

Ushuaia / Buenos Aires, 26 de enero de 2026 — El domingo 25 de enero, un Boeing C-40 Clipper (matrícula 05-0730) de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) aterrizó en el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas de Ushuaia, procedente de Buenos Aires (Aeroparque Jorge Newbery, donde había llegado el día anterior desde Maryland, EE.UU.). El hecho generó un fuerte revuelo en Tierra del Fuego y en redes nacionales, alimentado por el hermetismo oficial, la coincidencia temporal con la intervención del puerto provincial por parte del Gobierno nacional y las sospechas sobre una posible "entrega" de soberanía o acuerdos secretos con la administración Trump.


El C-40 Clipper es una versión militar del Boeing 737-700, configurada como transporte VIP y de mando: cuenta con oficinas en vuelo, comunicaciones seguras avanzadas y capacidad para 50-60 pasajeros. No es un avión de carga pesado ni de combate, sino un "Air Force Two" para altos funcionarios del Departamento de Defensa, legisladores, staff congresal o misiones diplomáticas/logísticas.Los hechos confirmados

  • Sin anuncio oficial: Ni el Gobierno nacional (Milei), ni la provincia de Tierra del Fuego, ni la Fuerza Aérea Argentina emitieron comunicado previo o posterior. La detección se hizo vía radares civiles (Flightradar24) y reportes locales.
  • Coincidencia con la intervención del puerto: El 21 de enero, el Ejecutivo intervino la Dirección Provincial de Puertos de Tierra del Fuego, quitando el control operativo y financiero al gobernador Gustavo Melella (opositor) por "irregularidades administrativas y financieras". El puerto mueve ~22 mil millones de pesos anuales y es estratégico para logística antártica, turismo y comercio marítimo.
  • Pasajeros y agenda: Fuentes consultadas por medios como El Destape y Radio Fueguina confirmaron que viajaban legisladores o staff del Congreso de EE.UU., posiblemente con interés en minerales críticos (tierras raras en la Patagonia), logística antártica y exploración. El avión permaneció en Buenos Aires dos días antes de volar al sur. No se reportaron actividades militares visibles en Ushuaia (como despliegue de tropas o equipo), sino visitas a sitios estratégicos y turísticos.

El contexto geopolítico: ¿Por qué Tierra del Fuego?Ushuaia es la "puerta de entrada" a la Antártida argentina (base más cercana al continente blanco), clave para soberanía, turismo y rutas marítimas en el Atlántico Sur. Desde 2024, Milei impulsó cooperación con EE.UU. para una "base naval integrada" en la zona, enfocada en logística antártica, control marítimo y contrarrestar influencia china/rusa (Pekín tiene inversiones en puertos y minería en la región). Trump, con su énfasis en "América Primero" y recursos estratégicos, ve el Atlántico Sur como prioridad para minerales críticos (litio, tierras raras) y rutas comerciales.La intervención del puerto se interpreta como paso para mayor control federal y posible apertura a socios extranjeros, aunque el Gobierno niega "entrega" de soberanía. Opositores (como Melella y sectores peronistas) denuncian que Milei "cede" infraestructura clave a Washington por alineamiento ideológico.Reacciones y especulaciones

  • Locales y oposición: En Ushuaia, el silencio oficial generó preocupación por soberanía (Malvinas, Antártida). Posts virales en Instagram y Facebook hablan de "toma del puerto por Trump" o "entrega" a EE.UU.
  • Medios: Perfil, MDZ Online, MinutoUno y Zona Militar reportan el hecho como "sospechoso" por falta de transparencia, pero descartan despliegue militar permanente.
  • Gobierno: No hay respuesta oficial. El Ministerio de Defensa y Cancillería mantienen silencio, lo que amplifica las dudas.

Conclusión: ¿Rutina diplomática o algo más?El aterrizaje parece una visita de alto nivel congresal/empresarial en el marco de la alianza estratégica Argentina-EE.UU. bajo Milei, con foco en Antártida, minerales y logística austral. No hay evidencia de operación secreta o "invasión", pero el hermetismo, el timing (post-intervención portuaria) y la polarización política convierten un vuelo rutinario en símbolo de debate: ¿cooperación mutuamente beneficiosa o cesión de soberanía?En un año de tensiones globales (Groenlandia, Ártico, recursos críticos), el episodio resalta cómo la agenda del sur argentino se ha convertido en terreno de disputa geopolítica. Si el Gobierno aclara la agenda y pasajeros, las sospechas podrían disiparse; de lo contrario, el ruido continuará.

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