Según información confirmada por fuentes militares iraníes y monitoreada por inteligencia occidental, el despliegue incluye:
- Misiles balísticos de mediano alcance Fateh-110, Zolfaghar y Kheibar Shekan (alcance 300–1.450 km, alta precisión).
- Misiles de crucero Soumar y Hoveizeh (alcance hasta 1.350 km, vuelo rasante para evadir radares).
- Variantes avanzadas del Sejjil y Khorramshahr (capaces de portar ojivas múltiples y maniobrar en fase terminal).
Los objetivos señalados son las ocho instalaciones clave de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que concentran la mayor capacidad aérea y de mando:
- Base aérea de Nevatim (F-35I Adir, centro neurálgico del ataque a Irán en octubre 2024).
- Base aérea de Hatzerim (escuela de pilotos y F-15/F-16).
- Base aérea de Ramon (F-16I Sufa y drones).
- Base aérea de Tel Nof (F-15I Ra’am, posible almacenamiento nuclear).
- Base aérea de Hatzor (F-16).
- Base aérea de Palmachim (lanzamientos espaciales y drones Heron/Elbit).
- Campamento de mando Kirya (Tel Aviv – Cuartel General de las FDI).
- Centro de inteligencia y operaciones aéreas en el desierto del Néguev.
Fuentes cercanas al CGRI citadas por la agencia Tasnim y el canal Al-Alam afirmaron esta mañana:
«Todas las unidades de misiles están en posición de lanzamiento instantáneo. Cualquier agresión israelí o estadounidense contra suelo iraní recibirá una respuesta abrumadora y simultánea en menos de 10 minutos».Contexto de máxima tensiónEl despliegue se produce en medio de:
- Protestas masivas internas en Irán que han puesto al régimen en estado de alerta extrema.
- Amenazas repetidas del presidente Trump de “opciones muy fuertes” contra instalaciones nucleares iraníes.
- Movimientos navales estadounidenses en el Golfo Pérsico y el Mediterráneo oriental (portaaviones USS Harry S. Truman y USS Gerald R. Ford).
- Advertencias hutíes de atacar buques estadounidenses si Washington interviene en Irán.
- Informes no confirmados de actividad sísmica sospechosa en Kerman (26 de enero), que algunos analistas especulan podría relacionarse con pruebas nucleares subterráneas.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, respondió esta tarde:
«Israel no se dejará intimidar. Nuestros sistemas de defensa aérea y de ataque están preparados para cualquier escenario. Quien nos amenace pagará un precio muy alto».Por su parte, el portavoz del Pentágono declaró que Estados Unidos «monitorea de cerca los movimientos iraníes» y que cualquier escalada «tendrá consecuencias devastadoras para el régimen de Teherán».¿Bluff o preparación real para la guerra?Analistas militares coinciden en que este despliegue masivo no es solo retórica:
- Es la mayor concentración de misiles apuntando a Israel desde la guerra de 2006 contra Hezbolá.
- La capacidad iraní de lanzar salvas simultáneas de cientos de misiles podría saturar parcialmente los sistemas Arrow, David’s Sling y Iron Dome.
- La frase “lanzamiento instantáneo” indica que los misiles están ya cargados con coordenadas, combustible y ojivas, reduciendo el tiempo de respuesta a minutos.
Mientras el mundo contiene la respiración, el mensaje desde Teherán es inequívoco: cualquier nuevo ataque contra Irán —sea israelí, estadounidense o conjunto— desencadenará una respuesta que podría cambiar el mapa de Oriente Medio para siempre.El reloj sigue corriendo. Y los misiles ya están apuntando.