El plan, impulsado por el Reino Unido y respaldado por Alemania, Polonia, los países bálticos y varios miembros del Este de la UE, pretendía canalizar hasta €500 millones del Fondo Europeo de Paz (EPF) —el mecanismo creado específicamente para financiar armamento letal a Ucrania— en la compra de misiles Storm Shadow/SCALP adicionales. Estos misiles, con alcance superior a 250 km y alta precisión, han demostrado ser una de las armas más efectivas de Ucrania contra objetivos rusos profundos (almacenes, puentes, centros de mando y bases aéreas en Crimea y el Donbás).Sin embargo, según diplomáticos citados por Politico y confirmados por fuentes francesas off-the-record, París ha ejercido un veto técnico y político en el Grupo de Trabajo del Consejo de la UE, argumentando:
- Que priorizar la compra de misiles británicos “desequilibra” la cadena de suministro europea y favorece a la industria de defensa del Reino Unido (MBDA Reino Unido) en detrimento de la francesa (MBDA Francia, que produce la versión SCALP-EG idéntica).
- Que el EPF debería destinarse preferentemente a “capacidades europeas” y no a sistemas ya entregados por terceros países.
- Que Francia ya ha suministrado más de 100 SCALP a Ucrania desde 2023 y que cualquier nueva financiación debería ir a la producción conjunta franco-británica o a sistemas europeos puros (como los misiles Taurus alemanes o los futuros desarrollos de la UE).
El trasfondo político y económicoEl bloqueo no es solo técnico: revela tensiones profundas en la UE sobre el liderazgo militar y la industria de defensa:
- Reino Unido vs. Francia: Londres ha sido el principal proveedor de misiles de largo alcance a Ucrania (Storm Shadow desde mayo 2023) y busca mantener esa ventaja estratégica post-Brexit. París ve esto como una oportunidad perdida para que la UE impulse su propia autonomía estratégica.
- Presión interna francesa: El gobierno de Emmanuel Macron enfrenta críticas de la oposición (RN y LFI) por el alto costo de la ayuda a Ucrania y por “subordinarse” a la agenda británica y estadounidense.
- Tensión con Alemania: Berlín, que aún no ha entregado los misiles Taurus solicitados por Kiev, apoya el plan británico para evitar ser el único señalado por “tacañería”.
Reacciones inmediatas
- Ucrania: El ministro de Defensa Rustem Umerov calificó la decisión como “profundamente decepcionante” y pidió a los líderes europeos “no poner trabas burocráticas cuando nuestros soldados mueren por defender Europa”.
- Reino Unido: El ministro de Defensa John Healey declaró: “Es incomprensible que Francia bloquee ayuda vital a Ucrania por rivalidades industriales. Los Storm Shadow salvan vidas ucranianas y debilitan la capacidad rusa de agresión”.
- Francia: Fuentes del Elíseo negaron un “veto total” y afirmaron que París “sigue comprometido” con Ucrania, pero que “la solidaridad europea debe beneficiar también a la industria de defensa europea”.
Consecuencias a corto plazo
El bloqueo deja a Ucrania sin una vía rápida para reponer su stock de misiles de largo alcance, en un momento en que Rusia ha intensificado ataques con drones y misiles contra infraestructuras energéticas y ciudades. Kiev ya ha solicitado a Londres y París una nueva entrega directa de Storm Shadow/SCALP, pero ambos países han agotado gran parte de sus reservas y necesitan tiempo para reactivar la producción.Mientras tanto, el Fondo Europeo de Paz acumula más de €17.000 millones sin desembolsar completamente, y la burocracia europea vuelve a ser señalada como un obstáculo para la defensa efectiva de Ucrania.Francia ha elegido defender su industria y su liderazgo estratégico. Ucrania paga el precio en el frente.