miércoles 28 de enero de 2026 - Edición Nº450

Conflictos | 27 ene 2026

Mundo en Guerra

China da luz verde a la “OTAN musulmana”: Pekín apoyará un bloque de seguridad islámico liderado por Pakistán y Arabia Saudita

En un giro geopolítico de enorme trascendencia, China ha manifestado su disposición explícita a respaldar la creación de una alianza militar y de seguridad entre naciones musulmanas, un proyecto que ya se conoce informalmente como la “OTAN musulmana” o “Islamic NATO”. El bloque sería liderado por Pakistán y Arabia Saudita, con Turquía como socio casi seguro y la probable incorporación de otros países del Golfo, Malasia, Indonesia y Egipto.


La declaración más clara vino del propio ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, quien durante una reunión ampliada con embajadores de países de la Organización de Cooperación Islámica (OCI) afirmó:

“China está dispuesta a trabajar con las naciones islámicas para construir un mecanismo de seguridad colectiva que proteja los derechos legítimos de los países en desarrollo, resuelva conflictos regionales por medios políticos y evite la injerencia externa. No buscamos hegemonía, sino un equilibrio multipolar que beneficie a todos los pueblos oprimidos”.

La frase “OTAN musulmana” no fue usada textualmente por Wang Yi, pero sí apareció en medios estatales chinos (Global Times, CGTN) y en declaraciones de analistas cercanos al Ministerio de Relaciones Exteriores, quienes la describen como “una alianza de defensa mutua inspirada en la OTAN, pero adaptada a los valores islámicos y a las necesidades del Sur Global”.¿Quiénes integrarían esta “OTAN musulmana”?Según las primeras líneas que circulan en círculos diplomáticos y en publicaciones del Instituto de Estudios Estratégicos de Islamabad:

  • Líderes confirmados
    • Pakistán (potencia nuclear, ejército profesional, experiencia antiterrorista)
    • Arabia Saudita (financiamiento, influencia religiosa suní, peso en la OCI)
  • Miembro casi seguro
    • Turquía (segunda mayor fuerza militar de la OTAN, drones Bayraktar, experiencia en Siria y Libia, liderazgo neo-otomano de Erdogan)
  • Candidatos fuertes
    • Malasia e Indonesia (potencias económicas del Sudeste Asiático con mayoría musulmana)
    • Egipto (ejército más grande del mundo árabe)
    • Qatar y Emiratos Árabes Unidos (aunque con rivalidades internas)
    • Azerbaiyán (aliado estratégico de Turquía y Pakistán)

¿Cuál sería el rol de China?Pekín no busca ser miembro formal, sino patrocinador estratégico y proveedor principal del nuevo bloque. Las formas de apoyo que se discuten incluyen:

  • Venta masiva de armamento chino a precios preferenciales (drones Wing Loong, misiles CM-400, fragatas Type 054A/P, tanques VT-4).
  • Entrenamiento conjunto y ejercicios militares en el Mar Arábigo o en territorio paquistaní.
  • Financiamiento a través del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) y la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
  • Protección diplomática en la ONU y el Consejo de Seguridad contra sanciones occidentales.
  • Inteligencia compartida y cooperación en ciberseguridad.

El objetivo declarado por Wang Yi es “proteger los derechos legítimos de los países en desarrollo” frente a lo que China califica como “hegemonía occidental” y “doble rasero” en temas como Palestina, Cachemira, Uigures y Yemen.Reacciones inmediatas

  • India: alerta máxima. Nueva Delhi ve la alianza como un cerco estratégico (China + Pakistán + posible Turquía) y ya ha reforzado su frontera con Pakistán y sus bases en el Océano Índico.
  • Estados Unidos: condena “cualquier intento de crear bloques excluyentes que desestabilicen el orden internacional”.
  • Israel: preocupación extrema por la posible coordinación militar anti-israelí entre Turquía, Pakistán e Irán (aunque Irán no sería miembro formal).
  • Arabia Saudita e Irán: paradójicamente, ambos podrían terminar en la misma alianza a pesar de su rivalidad histórica, gracias a la mediación china de 2023.

¿Realidad o cortina de humo?Expertos divididos. Para algunos (como el Instituto Stimson y el Instituto de Estudios de Paz de Estocolmo) es una jugada real de China para crear un contrapeso militar al dominio occidental. Para otros (RAND Corporation) es una declaración retórica para ganar influencia en el mundo musulmán sin comprometerse demasiado.Lo que no se discute es el simbolismo: por primera vez, China se ofrece abiertamente como “hermano mayor” de una alianza militar confesional. El mensaje a Occidente es claro: si ustedes tienen la OTAN, nosotros construiremos la nuestra.El tablero geopolítico acaba de ganar un nuevo jugador. Y esta vez lleva turbante, minarete y bandera roja.

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