Según el reporte —firmado por los periodistas Natasha Bertrand y Zachary Cohen—, las opciones que se discuten en el Situation Room incluyen:
- Ataques quirúrgicos contra instalaciones nucleares clave (Natanz, Fordow, Arak y posibles sitios no declarados).
- Bombardeos masivos contra bases del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), centros de mando y depósitos de misiles balísticos.
- Golpes combinados contra infraestructura energética (refinerías, terminales petroleras y el estrecho de Ormuz) para “asfixiar económicamente” al régimen.
- Uso limitado de bombarderos B-2 Spirit y B-21 Raider desde bases en Diego García y el Golfo Pérsico, junto con misiles de crucero Tomahawk lanzados desde destructores en el Golfo y el Mediterráneo oriental.
Una fuente anónima citada por CNN afirmó:
«Trump ha dejado claro que no tolerará que Irán continúe enriqueciendo uranio al 60 % o más y desarrollando misiles hipersónicos sin consecuencias. Si no hay acuerdo real en las próximas semanas, está dispuesto a actuar de forma decisiva».Contexto de la escaladaEl informe llega en medio de una tormenta perfecta:
- Irán ha aumentado su stock de uranio enriquecido al 60 % a niveles suficientes para fabricar varias bombas si se decide enriquecer al 90 % (según el último informe confidencial del OIEA filtrado a medios occidentales).
- El CGRI ha desplegado misiles balísticos apuntando a bases israelíes y estadounidenses, y amenaza con “ataque preventivo” si percibe una agresión inminente.
- Las protestas internas en Irán han dejado cientos de muertos y miles de detenidos, lo que Trump ha usado para justificar una posible intervención (“no permitiremos otra masacre”).
- Israel presiona abiertamente por acción conjunta, mientras el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate se posicionan en el Golfo Pérsico.
Reacciones inmediatas
- Casa Blanca: La portavoz Karoline Leavitt no confirmó ni desmintió el reporte, limitándose a decir: “El presidente Trump ha sido claro: todas las opciones están sobre la mesa para impedir que Irán obtenga un arma nuclear”.
- Irán: El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Nasser Kanaani, respondió: “Cualquier agresión estadounidense o israelí recibirá una respuesta abrumadora y simultánea. Nuestras fuerzas están listas para defender la soberanía con todos los medios disponibles”.
- Israel: El primer ministro Netanyahu declaró: “Israel apoya cualquier medida que impida que el régimen iraní amenace nuestra existencia”.
- Rusia y China: Ambos países condenaron la filtración y advirtieron contra “acciones unilaterales que desestabilicen la región”.
¿Bluff o preparación real?Expertos militares y analistas de inteligencia están divididos:
- Algunos creen que Trump está usando la amenaza de ataques masivos como herramienta de negociación máxima para forzar a Irán a volver a la mesa y aceptar límites más estrictos que el JCPOA original.
- Otros consideran que el presidente —influido por asesores halcones y por la presión israelí— está genuinamente preparado para autorizar una campaña aérea prolongada si percibe que la diplomacia ha fracasado.
Lo que no se discute es el riesgo: un ataque a gran escala contra Irán podría desencadenar una guerra regional con participación de Hezbolá, hutíes, milicias iraquíes y sirias, cierre del estrecho de Ormuz (30 % del petróleo mundial), disparada del precio del crudo por encima de 150 dólares y posible intervención directa de Rusia o China en apoyo a Teherán.El reloj sigue corriendo. Y esta vez, las bombas podrían caer antes de que termine la semana.