El ejercicio incluye disparos con munición real y despliegue de decenas (o incluso cientos, según reportes iraníes) de embarcaciones rápidas de ataque, lanzamisiles y buques de apoyo. Irán emitió avisos a la navegación (NAVAREA) por radio VHF, instruyendo a los buques comerciales a seguir rutas específicas y evitar áreas designadas para evitar riesgos de incidentes.
Contexto de máxima tensiónLas maniobras se desarrollan en un momento de escalada significativa en la región:
Irán no utilizó sus fuerzas navales durante el conflicto con Israel en junio de 2025, pero ahora muestra una postura más activa y visible en su principal zona de influencia marítima.Importancia estratégica del Estrecho de Ormuz
Posibles implicaciones
Aunque Irán ha enfatizado que respeta la libertad de navegación y que el ejercicio es rutinario, la coincidencia con la presencia masiva de buques estadounidenses eleva el riesgo de un incidente no intencional o de una escalada no deseada. En el pasado (2019, por ejemplo), maniobras o acciones similares en la zona generaron choques directos con la Marina de EE.UU.
Teherán, por su parte, ha reiterado que la presencia militar “extranjera” (es decir, estadounidense) es la principal fuente de inestabilidad en la región.Hasta el momento no se reportan incidentes durante el primer día de ejercicios, pero la situación se monitorea de cerca por parte de Washington, los países del Golfo y los mercados energéticos internacionales.Los próximos dos días serán clave para evaluar si las maniobras transcurren sin contratiempos o si contribuyen a una mayor escalada en una de las zonas más volátiles del planeta.