Las declaraciones clave de JameneiEn su mensaje, transmitido a través de medios estatales iraníes y redes oficiales, Jamenei declaró:
“Los estadounidenses deberían saber que si inician una guerra contra la nación iraní, esta vez será una guerra regional. No será como las guerras que ellos han iniciado en otros lugares y han podido controlar. Esta vez no podrán controlarla ni limitarla.”
El líder supremo agregó que Irán y sus aliados en la región están “preparados y listos” para responder de manera “decisiva y abrumadora” ante cualquier agresión, y reiteró que la República Islámica no busca la guerra, pero que “no dudará ni un instante en defenderse con toda su fuerza”.Contexto de máxima tensiónLas palabras de Jamenei llegan en medio de una escalada pronunciada en las últimas semanas:
- Presencia militar estadounidense reforzada en el Golfo Pérsico y Mar Arábigo: el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque permanecen en la zona, junto con destructores y aviones de combate adicionales.
- Ejercicios navales iraníes con fuego real en el Estrecho de Ormuz (iniciados el 1 de febrero y previstos hasta el 2), muy cerca de las posiciones de la Marina de EE.UU.
- Amenazas cruzadas desde Washington: el presidente Donald Trump y altos funcionarios han reiterado que cualquier ataque iraní contra intereses estadounidenses o de sus aliados será respondido con “fuerza abrumadora”, incluyendo la posibilidad de acciones directas contra instalaciones nucleares o militares iraníes.
- Ataques atribuidos a Israel en Siria e Irak contra objetivos vinculados a la Guardia Revolucionaria y Hezbolá, que Irán interpreta como parte de una estrategia coordinada con EE.UU.
- Riesgo de escalada en múltiples frentes: Líbano (Hezbolá), Yemen (hutíes), Irak (milicias chiíes) y Siria podrían convertirse en teatros simultáneos si se produce un conflicto abierto.
Interpretación y alcance de la advertencia
Analistas de seguridad y medios especializados coinciden en que la frase “guerra regional” es una referencia explícita a la capacidad de Irán y su red de aliados (“Eje de la Resistencia”) para abrir varios frentes simultáneamente:
- Ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en Irak, Siria, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Baréin.
- Bloqueo o interrupción parcial del Estrecho de Ormuz (por donde pasa ~20-21% del petróleo mundial).
- Activación de grupos aliados en Líbano, Yemen, Irak y Siria para atacar intereses estadounidenses e israelíes.
- Posible escalada contra instalaciones petroleras sauditas y emiratíes, como ocurrió en 2019 (Abqaiq-Khurais).
A diferencia de conflictos anteriores (Irak 1991, Irak 2003, Libia 2011), Irán cuenta hoy con una red de aliados armados y una capacidad de misiles balísticos y de crucero mucho más desarrollada, lo que dificulta una contención rápida y limitada por parte de EE.UU.Reacciones inmediatas
- Estados Unidos: El Comando Central (CENTCOM) reiteró que sus fuerzas operan con “profesionalismo y prudencia”, pero advirtió que cualquier acción iraní “insegura o poco profesional” será respondida de forma “apropiada y decisiva”.
- Israel: No hubo declaración oficial inmediata, pero fuentes militares israelíes han indicado que están en “alerta máxima” ante cualquier escenario regional.
- Países del Golfo: Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos mantienen silencio oficial, pero han reforzado su coordinación de defensa aérea con EE.UU.
- Mercados: El precio del crudo Brent subió ~1,8% tras el discurso, superando momentáneamente los 84 dólares por barril.
La advertencia de Jamenei no es nueva en su tono, pero su timing —coincidiendo con ejercicios navales en Ormuz y la presencia masiva de fuerzas estadounidenses— eleva significativamente el riesgo de un error de cálculo o un incidente no deseado que pueda desencadenar una escalada mayor en Oriente Medio.La región permanece en un estado de alta tensión, con todas las partes afirmando que no desean una guerra total, pero preparándose activamente para ella.