El origen de la frase:
una crítica oportunista desde TeheránAunque no hay una cita textual idéntica de un alto funcionario iraní diciendo literalmente "la UE es impotente y no puede controlar a Ucrania ni a Groenlandia", la idea ha sido expresada en múltiples declaraciones oficiales y medios estatales iraníes en las últimas semanas:
Estas declaraciones forman parte de una campaña más amplia de Irán para deslegitimar a Occidente en su conjunto, presentando a la UE como un actor subordinado a Estados Unidos, incapaz de imponer su voluntad ni siquiera en su propio patio trasero.
Groenlandia:
el detonante que expuso la vulnerabilidad europeaDesde enero de 2026, Donald Trump ha renovado su obsesión por Groenlandia —ya expresada en 2019—, amenazando con aranceles masivos y acciones "no convencionales" si Dinamarca no cede el control estratégico de la isla (rica en minerales críticos y con posición clave en el Ártico). Trump ha llegado a sugerir que la OTAN es "inútil" sin el liderazgo estadounidense y que Europa "no tiene ventaja económica ni militar" contra Washington.La reacción europea ha sido de desconcierto y endurecimiento verbal, pero con acciones limitadas:
Ucrania:
otro frente donde la UE parece "impotente"En paralelo, la guerra en Ucrania sigue siendo un punto débil para la imagen europea. Mientras Rusia avanza y Trump presiona por un acuerdo rápido (que muchos en Kiev rechazan), la UE ha aumentado su ayuda militar y económica, pero sigue dependiendo en gran medida de Washington. Irán aprovecha esta asimetría para argumentar que:
La estrategia iraní:
capitalizar la fractura transatlánticaTeherán no solo critica: busca posicionarse como víctima de una Europa "hipócrita" que sanciona a Irán mientras se somete a Trump. Al calificar a la UE de "impotente", Irán refuerza su narrativa de multipolaridad: un mundo donde solo actores como China, Rusia y (en su visión) Irán tienen verdadera capacidad de acción independiente.ConclusiónLa frase —o su equivalente semántico— que circula desde Irán no es un error aislado, sino parte de una ofensiva propagandística que aprovecha la crisis real de cohesión euroatlántica. Groenlandia y Ucrania se han convertido en símbolos de una Unión Europea que, a pesar de su peso económico, parece incapaz de defender sus intereses estratégicos frente a un aliado impredecible como Estados Unidos. Mientras tanto,
Teherán observa con satisfacción cómo sus rivales occidentales se debilitan mutuamente, en un momento en que la región Medio Oriente ya está al borde de una escalada mayor.La pregunta que queda flotando es si esta percepción de "impotencia" europea es solo retórica iraní… o una realidad que el bloque debe afrontar urgentemente si quiere recuperar credibilidad en un mundo cada vez más multipolar y caótico.