“Si el Congreso no actúa, el último tratado de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia expirará. Esto anularía inútilmente décadas de diplomacia y podría desencadenar otra carrera armamentista que haga al mundo menos seguro”, escribió Obama en un mensaje que rápidamente se viralizó en redes y fue recogido por medios internacionales.¿Qué es el Nuevo START y por qué está en peligro?
- Firmado en 2010 durante el primer mandato de Obama y prorrogado en 2021 por Joe Biden y Vladimir Putin hasta el 5 de febrero de 2026.
- Limita el número de ojivas nucleares desplegadas (máximo 1.550 por cada país), misiles balísticos intercontinentales y bombarderos estratégicos.
- Incluye un mecanismo de inspecciones mutuas que permite verificar el cumplimiento (aunque Rusia suspendió su participación en las inspecciones en 2022 y formalizó su retiro en 2023, alegando “apoyo occidental a Ucrania”).
Con la fecha límite a pocos días, no hay negociaciones serias en curso ni señal de que Moscú o Washington estén dispuestos a extenderlo en los términos actuales.El contexto de la advertencia de ObamaObama no solo fue quien impulsó y firmó el tratado original, sino que lo presentó como uno de los logros más importantes de su presidencia en materia de seguridad internacional. Su intervención ahora responde a varios factores:
- Rusia ha anunciado que no negociará una extensión mientras continúe la guerra en Ucrania y las sanciones occidentales.
- La administración Trump (que asumió en enero 2025) ha mantenido una postura dura hacia Rusia y no ha mostrado interés en revivir el tratado en su forma actual. Trump ha dicho públicamente que prefiere un nuevo acuerdo “más amplio” que incluya a China (algo que Moscú y Pekín rechazan).
- El Congreso estadounidense está profundamente dividido: los republicanos exigen condiciones más duras (incluir a China, eliminar excepciones para misiles hipersónicos), mientras que muchos demócratas consideran que dejar expirar el tratado sería un error estratégico catastrófico.
- China ha multiplicado su arsenal nuclear (estimado en más de 500 ojivas operativas en 2026 y proyectado en 1.000 para 2030), lo que complica cualquier nuevo marco bilateral EE.UU.-Rusia.
¿Qué pasaría si el tratado expira?Según expertos en control de armas y el propio Obama, las consecuencias serían graves:
- Fin de las inspecciones mutuas: cada país quedaría sin mecanismos verificables para conocer el tamaño real y la disposición del arsenal del otro.
- Riesgo de carrera armamentista: sin límites cuantitativos, Rusia y EE.UU. podrían aumentar ojivas desplegadas, modernizar sistemas y desplegar nuevas tecnologías (hipersónicos, armas nucleares tácticas, etc.).
- Mayor inestabilidad global: la ausencia de un marco bilateral podría incentivar a otros actores (China, India, Pakistán, Corea del Norte) a acelerar sus programas nucleares.
- Erosión de décadas de diplomacia: el tratado es heredero de acuerdos como START I (1991), START II y el INF (1987), que redujeron drásticamente los arsenales de la Guerra Fría.
Reacciones y perspectivas
- Casa Blanca (Trump): hasta ahora no ha emitido una respuesta oficial directa al mensaje de Obama. Fuentes cercanas indican que el presidente considera que “el viejo tratado ya no sirve” y que cualquier nuevo acuerdo debe incluir a China.
- Rusia: el Ministerio de Exteriores calificó el llamado de Obama como “tardío e hipócrita”, recordando que Washington fue quien abandonó primero el INF en 2019.
- Europa y la OTAN: varios líderes (especialmente Alemania y Francia) han expresado preocupación y han pedido a Washington que “haga todo lo posible” por preservar algún tipo de límite verificable.
- ONG y expertos: organizaciones como la Arms Control Association y el Bulletin of the Atomic Scientists calificaron la posible expiración como “el mayor retroceso en control de armas desde los años 80”.
El mensaje de Obama llega en un momento crítico: con menos de 72 horas para el vencimiento del tratado, el silencio de las capitales y la falta de voluntad política parecen haber sellado su destino. Si no hay un cambio de última hora, el mundo entrará en una era sin ningún acuerdo bilateral vinculante entre las dos mayores potencias nucleares. Como advirtió el propio Obama: eso no solo sería “inútilmente anular décadas de diplomacia”, sino que podría hacer al planeta significativamente más peligroso.