El intercambio, que tuvo lugar principalmente en la red social X (ex Twitter), expone la profunda grieta interna que atraviesa al peronismo, especialmente entre los sectores federales/provinciales (representados por Sáenz) y el ala kirchnerista más ortodoxa (defendida por Milani).Cómo comenzó el cruceTodo se inició con un posteo de Gustavo Sáenz del 30 de enero de 2026, donde criticó duramente la intervención del PJ de Jujuy ordenada por Cristina Fernández de Kirchner. Sáenz calificó la suspensión de militantes y dirigentes (incluida la senadora Carolina Moisés) como parte de una “dictadura del pensamiento” y acusó al kirchnerismo de castigar a quienes “disienten con las órdenes de la señora”.Ese mensaje generó la inmediata respuesta de César Milani el 31 de enero:
“Guapos de papel. Un tipo que se pone en los hombros el poncho rojo, de origen histórico, militar y simbólico, del patriota Martín Miguel de Güemes, critica a la líder del peronismo y dos veces presidente de la Nación, detenida de forma injusta, mientras no duda un minuto en ponerse de rodillas ante Milei en cada ocasión que se le presenta. […] Sea más respetuoso y reconozca jerarquías. […] Y, por último, deje de arrodillarse tan fácilmente ante el poder, no va a encontrar gloria ni reconocimiento en el sometimiento.”
Milani no solo defendió a Cristina Kirchner, sino que acusó a Sáenz de sumisión al gobierno de Javier Milei y de faltar al respeto a la historia y al peronismo.La respuesta dura de Sáenz (2 de febrero de 2026)El gobernador salteño no se quedó callado y respondió con un tono mucho más agresivo:
“Guapos de cuartel. Si invoca la historia, tenga la delicadeza de estudiarla. Afortunadamente hace algunas décadas vivimos en democracia y aunque le cueste entenderlo, los tiempos de las jerarquías arbitrarias, esas de las sinrazones, las botas y los gritos, quedaron en el pasado.
Si algo nos legó el General Güemes fue la valentía de plantarnos contra las ideas y conductas que creemos equivocadas, porque son contrarias al bien común que es nuestra Patria.
Su poncho, ese que orgullosamente llevo en mis espaldas, es mucho más que un uniforme verde oliva o una charretera: es un estandarte de todos los salteños que represento por el voto popular.
No sé usted a quién ni a qué intereses representa. Yo lo tengo claro: es Salta y los salteños. Y sepa que lo voy a seguir haciendo, aún con sus amenazas y clases de historia de pacotilla.”
El contraataque de Milani
Milani no tardó en responder con una de las frases más virales del cruce:
“Gobernador, bájese del pony. Usted no representa ni siquiera es la sombra del caudillo Güemes. Su misión, por el momento, es mucho más modesta, empiece por no bajarse los pantalones cada vez que el Gobierno nacional se lo pida. Eso ya sería un gran logro. Al caudillo y al poncho déjelos a salvo en la gloria a la cual pertenecen.
Por cierto, muy desafortunada y despectiva su frase respecto al uniforme de la Patria y las charreteras. No es una ofensa personal, sino un agravio a la institución.”
Esta respuesta intensificó el tono: Milani acusó a Sáenz de sumisión al gobierno de Milei y defendió el uniforme militar y las charreteras como símbolos históricos que, según él, Sáenz había menospreciado.Contexto político del enfrentamiento
Repercusión
El intercambio generó cientos de respuestas, memes y posteos en X, con la frase “guapos de cuartel” y “bájese del pony” convirtiéndose en tendencia en Argentina durante el 2 y 3 de febrero de 2026.Medios como Perfil, LA NACION, Infobae, El Tribuno y Agenda Salta cubrieron el cruce como un nuevo capítulo de la crisis interna del PJ, que evidencia la fractura entre los gobernadores del norte y el liderazgo de Cristina Kirchner.En síntesis: un cruce duro, personal y cargado de simbolismo histórico (Güemes, poncho, uniforme militar, charreteras) que deja al descubierto la profunda división en el peronismo y la tensión entre el liderazgo de CFK y los sectores que buscan autonomía provincial.