viernes 06 de febrero de 2026 - Edición Nº459

Conflictos | 5 feb 2026

Mundo en Guerra

Israel planea detener las ventas de armas avanzadas, sistemas de defensa aérea y drones a Ucrania

Israel ha decidido poner fin —o al menos suspender de manera indefinida— el suministro de cualquier tipo de armamento avanzado, sistemas de defensa aérea y drones a Ucrania, según múltiples fuentes israelíes y occidentales consultadas en las últimas horas.


Lo que se sabe hasta ahora 

  • Armamento afectado:
    • Sistemas de defensa aérea avanzados (principalmente variantes de Iron Dome, David’s Sling y componentes de Arrow).
    • Drones de reconocimiento y ataque (familia Heron, Hermes y Harop).
    • Sistemas de inteligencia electrónica, guerra electrónica y municiones guiadas de precisión.
    • Tecnología de sensores y radares que Ucrania ha solicitado insistentemente desde 2022–2023.
  • No es un corte total repentino
    Israel nunca vendió directamente sistemas de defensa aérea de última generación a Ucrania de forma abierta (la mayoría de los sistemas que llegaron fueron a través de terceros países o donaciones indirectas). Lo que ahora se anuncia es el cierre formal de cualquier canal restante, incluso los más discretos o triangulados.
  • Razones oficiales y no oficiales
    Las explicaciones que circulan desde fuentes israelíes son varias y complementarias:
    1. Presión interna y de la derecha religiosa: Sectores del gobierno de Netanyahu y de la coalición (especialmente los partidos ultraortodoxos y religiosos sionistas) consideran que ayudar militarmente a Ucrania equivale a “armar a los enemigos de Rusia”, país que mantiene una relación pragmática con Israel en Siria y que no ha roto del todo sus canales diplomáticos.
    2. Evitar represalias rusas en Siria: Rusia mantiene una presencia militar significativa en Siria (base de Tartus y Hmeimim) y controla el espacio aéreo sobre el que Israel realiza la mayoría de sus ataques contra objetivos iraníes y de Hezbolá. Un mayor apoyo a Ucrania podría llevar a Moscú a restringir o castigar esos vuelos.
    3. Cálculo estratégico ante Irán: Israel prioriza contener la amenaza iraní (nuclear y misilística) por encima de cualquier otro teatro. Ayudar más a Ucrania podría distraer recursos o generar una reacción rusa que beneficie indirectamente a Teherán.
    4. Agotamiento de stocks y producción interna: Israel ya donó y vendió cantidades importantes de munición convencional y sistemas más antiguos. Los stocks de sistemas avanzados están bajo presión por la guerra en Gaza y el frente libanés.

Reacciones inmediatas

  • Ucrania: Kiev expresó “decepción profunda” y calificó la decisión como “un regalo a Putin”. Fuentes ucranianas indican que estaban esperando componentes clave de Iron Dome y radares para contrarrestar los drones rusos Shahed.
  • Estados Unidos: Silencio oficial por ahora. Sin embargo, fuentes en Washington señalan que EE.UU. ya sabía de esta decisión desde hace semanas y que no la ve como un cambio dramático (Israel nunca fue un proveedor principal de sistemas antiaéreos a Ucrania).
  • Rusia: El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso calificó la medida como “un paso sensato y responsable” y como “una señal de realismo por parte de Israel”.
  • Europa (OTAN): Reacción mixta. Países del flanco este (Polonia, países bálticos) lamentan la decisión; Alemania y Francia la ven como “comprensible dadas las prioridades israelíes”.

Contexto más amplioLa decisión se produce en un momento en que:

  • Las negociaciones de paz trilaterales (Rusia–Ucrania–EE.UU.) en Abu Dabi siguen su curso sin avances sustanciales.
  • Rusia y EE.UU. acaban de reactivar el diálogo militar de alto nivel.
  • Israel acaba de realizar un desfile militar masivo con las tuberías de gas recientemente dañadas como telón de fondo (mensaje disuasivo a Irán).
  • Irán avanza en su arsenal de misiles antibuque de largo alcance y en su programa nuclear.

En este tablero, Israel parece haber optado por priorizar su supervivencia inmediata (contención de Irán y Hezbolá) por encima de cualquier rol secundario en el conflicto ucraniano.

Conclusión

Israel no cierra del todo la puerta a Ucrania (seguirá permitiendo inteligencia, entrenamiento y posiblemente componentes electrónicos no críticos), pero sí pone fin a cualquier esperanza de que entregue sistemas de defensa aérea avanzada o drones de última generación.Para Ucrania, que depende cada vez más de sistemas occidentales para contrarrestar la superioridad aérea rusa, la decisión israelí es un golpe duro, aunque no inesperado.Para Rusia, es una pequeña victoria diplomática sin costo.Y para Israel, es una apuesta clara: la amenaza existencial está en Teherán y Beirut, no en Kiev. El sable de San Martín puede seguir siendo un símbolo de libertad en el siglo XIX, pero en el siglo XXI los intereses estratégicos ya no se miden en ideales, sino en supervivencia y equilibrio de poder. Y en ese cálculo, Ucrania quedó afuera del tablero israelí.

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