¿Qué está pasando realmente entre Israel y Egipto?
- Rearme egipcio visible y acelerado
Desde 2023–2024 Egipto ha ejecutado una modernización militar ambiciosa y sin precedentes en las últimas décadas:
- Compra masiva de Rafale franceses (más de 50 unidades ya entregadas o en proceso).
- Adquisición de Su-35 rusos (contrato confirmado, aunque con retrasos por sanciones).
- Sistemas antiaéreos S-300VM y S-400 rusos.
- Fragatas FREMM italianas, submarinos Type 209/1400 alemanes y corbetas Gowind.
- Blindados y artillería pesada de origen coreano y europeo.
- Modernización profunda de la 2ª y 3ª Armada en el Mediterráneo y el Mar Rojo.
Israel observa con inquietud que, por primera vez desde los años 70, Egipto está construyendo una capacidad convencional que podría desafiar —al menos en teoría— la superioridad aérea y tecnológica israelí.
- El tratado de paz ya no parece blindado
Aunque las relaciones diplomáticas y de seguridad siguen funcionando (coordinación en Sinaí contra yihadistas, gasoducto que abastece a Israel, mediación en Gaza), Netanyahu y sectores del estamento militar consideran que:
- El equilibrio militar que existía desde Camp David se está rompiendo.
- Egipto ya no es solo un “vecino tranquilo”, sino una potencia regional que podría —en un escenario futuro de crisis— actuar con mayor autonomía o incluso hostilidad.
- El factor Gaza y la Hermandad Musulmana
Netanyahu vincula el rearme egipcio con la inestabilidad interna en Egipto y con el miedo del régimen de Al-Sisi a una nueva ola de protestas o a la reaparición de la Hermandad Musulmana. Según esta lectura, El Cairo estaría armándose no solo contra amenazas externas, sino también para garantizar la supervivencia interna del régimen.
- La frase que no se dice en voz alta
Detrás de “evitar su fortalecimiento excesivo” está la idea implícita de que Israel podría necesitar intervenir políticamente o diplomáticamente (y en último caso militarmente) para impedir que Egipto alcance un nivel de poder que altere el balance regional.
Reacciones inmediatas
- Egipto: silencio oficial total por ahora. Fuentes cercanas al gobierno de Al-Sisi indican que la declaración fue recibida “con sorpresa y preocupación”, pero que El Cairo no quiere escalar públicamente mientras mantiene canales abiertos con Israel.
- Estados Unidos: Washington, principal proveedor de ayuda militar a Egipto ($1.300 millones anuales), se encuentra en una posición incómoda. Fuentes del Departamento de Estado señalan que “monitorean” las declaraciones israelíes, pero evitan comentar.
- En Israel: la frase de Netanyahu fue aplaudida por la derecha dura (Smotrich, Ben Gvir y sectores del Likud), pero generó críticas internas en el establishment de defensa, que consideran que verbalizar públicamente una desconfianza hacia Egipto es contraproducente y puede dañar la coordinación de seguridad en Sinaí y Gaza.
¿Ha
cia una nueva crisis en la frontera?La declaración de Netanyahu no es solo retórica. Refleja una preocupación real en el círculo de seguridad israelí: por primera vez en más de 40 años, Egipto está dejando de ser percibido como un “vecino pacífico predecible” y empieza a ser visto como una potencia que podría —en un escenario de ruptura— convertirse en amenaza.Si bien nadie habla abiertamente de confrontación, la frase “evitar su fortalecimiento excesivo” lleva implícita la idea de que Israel podría buscar mecanismos (diplomáticos, de inteligencia o incluso preventivos) para limitar el poder militar egipcio.El tratado de paz de 1979 sigue vigente, pero la confianza mutua parece estar en su punto más bajo desde los años 80. Y cuando el primer ministro de Israel dice públicamente que hay que “vigilar de cerca” y “evitar el fortalecimiento excesivo” del ejército del país con el que tiene el tratado de paz más sólido de la región, está enviando un mensaje que El Cairo no puede ignorar.La pregunta que queda flotando es: ¿hasta dónde está dispuesto Israel a ir para “evitar” ese fortalecimiento?
Y ¿qué hará Egipto cuando vea que su rearme legítimo empieza a ser percibido como amenaza existencial por su vecino del noreste?El próximo capítulo de esta relación —que durante décadas fue considerada el pilar de la estabilidad regional— se escribirá con mucha más tensión de la que se veía hace solo unos años.