Lo que dice (y lo que calla) el mensajeJaldo escribió algo así como:
“Desde Aruba les digo: hay que apostar al turismo nacional. Argentina tiene lugares maravillosos que hay que promocionar y poner en valor.”
El mensaje, en apariencia inocente, se lee con otro tono cuando se pone en contexto:
Decir “hay que apostar al turismo nacional” desde una playa de Aruba suena menos a consejo estratégico y más a clase de cinismo ilustrado.La reacción en redes y en la calleLas redes explotaron con rapidez:
La frase se convirtió rápidamente en material para memes que contrastan al gobernador en traje de baño con familias argentinas haciendo malabares para pagar las vacaciones de invierno en el país.El doble estándar que ya nadie disimulaLo que más irrita no es que Jaldo esté de vacaciones (todos tienen derecho a descansar), sino el contraste brutal entre el mensaje y la realidad:
Es el clásico “hagan lo que digo, no lo que hago” elevado a categoría de comunicación política.En síntesisOsvaldo Jaldo, desde una playa paradisíaca de Aruba, le recomienda al Gobierno nacional que apueste al turismo interno.
El problema no es el consejo.
El problema es que lo dice justo desde el lugar al que la inmensa mayoría de los argentinos nunca van a poder llegar.Y eso, más que cualquier discurso, dice todo lo que hay que saber sobre la distancia que existe entre ciertos dirigentes y la realidad del país que dicen representar.