Principales rubros beneficiadosSegún la información disponible sobre el entendimiento alcanzado:
- Medicamentos y productos farmacéuticos
Reducción o eliminación de aranceles y barreras no arancelarias que dificultaban la entrada de especialidades medicinales estadounidenses. Esto incluye medicamentos de alto costo, biológicos, vacunas y tratamientos oncológicos.
- Vehículos motorizados y autopartes
Apertura importante para autos, pick-ups, utilitarios, camiones livianos y medianos, maquinaria vial y todo tipo de repuestos y componentes. Se espera que marcas estadounidenses (Ford, GM, Stellantis con plantas en EE.UU.) puedan competir en mejores condiciones frente a vehículos de origen asiático y europeo.
- Maquinaria agrícola y de construcción
Tractores, cosechadoras, sembradoras, pulverizadoras, excavadoras, cargadoras, retroexcavadoras y todo tipo de equipamiento pesado para el agro y la industria de la construcción entran con condiciones preferenciales. John Deere, Case IH, New Holland, Caterpillar y otras marcas líderes son las grandes ganadoras.
- Productos agrícolas procesados y bienes intermedios
- Carne bovina, porcina y aviar procesada
- Productos lácteos de alto valor (quesos especiales, fórmulas infantiles)
- Frutas y frutos secos procesados
- Semillas certificadas de alta tecnología
- Fertilizantes y agroquímicos avanzados

¿Qué gana Argentina con este acuerdo?Aunque el foco mediático está puesto en las exportaciones estadounidenses, el acuerdo también incluye contrapartes para Argentina:
- Mejora en el acceso de cortes de carne de alta calidad a Estados Unidos (principalmente cortes premium que antes enfrentaban cuotas restrictivas).
- Posible reducción de barreras para el biodiésel y otros biocombustibles argentinos.
- Facilidades para productos pesqueros (langostino, calamar) y vinos de alta gama.
- Compromisos de inversión estadounidense en sectores estratégicos (litio, cobre, Vaca Muerta).
Contexto y significado político-económicoEl acuerdo se enmarca en la política de la administración Trump de “friend-shoring” y reducción de dependencia de China en cadenas de suministro críticas. Argentina aparece como un aliado confiable en América Latina para:
- Sustituir parcialmente importaciones chinas en maquinaria agrícola y autopartes
- Asegurar proveedores alternativos en litio y cobre
- Fortalecer el vínculo político con un gobierno ideológicamente afín (Milei)
Para Argentina, en un contexto de fuerte restricción cambiaria y necesidad de divisas, el acuerdo busca atraer inversión directa estadounidense y mejorar la balanza comercial bilateral, que históricamente ha sido deficitaria para nuestro país.Reacciones iniciales
- Sector agroindustrial y automotor argentino: preocupación por la mayor competencia interna, pero expectativa de transferencia tecnológica y mayor inversión.
- Cámara Argentina de la Industria Automotriz (ADEFA): “Es una oportunidad, pero necesitamos reglas claras de origen y plazos de adecuación”.
- Oposición: críticas por “entrega del mercado” y “falta de reciprocidad real”.
- Gobierno: lo presenta como “una señal de confianza internacional” y un paso más en la estrategia de apertura comercial selectiva.
En síntesis: el acuerdo es una puerta muy importante que Estados Unidos acaba de abrir hacia el mercado argentino en sectores de alto valor agregado y alta rentabilidad. Para las empresas estadounidenses es una noticia excelente; para Argentina representa tanto una oportunidad como un desafío competitivo de enorme magnitud.