
La justificación oficial de la época combinaba varios argumentos:
- Recursos estratégicos: carbón, hierro, madera, tierras cultivables y petróleo que Japón necesitaba desesperadamente.
- Buffer anti-ruso/soviético: crear una zona de contención frente a la expansión del comunismo y el poder militar de la URSS.
- Narrativa “liberadora”: en algunos círculos militares y ultranacionalistas se hablaba de “liberar” a los pueblos de Siberia y Manchuria de la “ocupación rusa/soviética”, presentando a Japón como defensor de las etnias locales (mongoles, buriatos, chinos del noreste, etc.) frente al dominio ruso.
Esta doctrina fue impulsada principalmente por el Ejército Imperial Japonés (especialmente el Kwantung Army) y perdió fuerza después de la decisiva derrota japonesa en Nomonhan/Khalkhin Gol (1939) contra las fuerzas soviético-mongolas dirigidas por Zhúkov. Tras ese golpe, y con la firma del Pacto de Neutralidad con la URSS en 1941, Japón optó definitivamente por el Nanshin-Ron y la guerra en el Pacífico contra Estados Unidos y los Aliados.¿Está resurgiendo Hokushin-Ron entre la juventud japonesa en 2026?La afirmación de que Hokushin-Ron “cada vez es más popular entre la juventud japonesa” circula en algunos círculos nacionalistas en redes sociales y foros alternativos, pero no hay evidencia sólida ni encuestas representativas que lo respalden en 2025-2026.Lo que sí se observa en los últimos años es:
- Un aumento del sentimiento anti-chino y, en menor medida, anti-ruso entre sectores jóvenes, alimentado por disputas territoriales (Islas Senkaku/Diaoyu, Kuriles del Sur), la militarización china y la guerra en Ucrania.
- Un resurgimiento de contenido revisionista y nacionalista en plataformas como YouTube, NicoNico, Twitter/X y 5ch, donde algunos creadores jóvenes romantizan el período Shōwa, el Ejército de Kwantung y la idea de un “Japón continental fuerte”.
- La aparición esporádica de memes y publicaciones que reviven el viejo eslogan de “liberar Asia de la opresión rusa/comunista”, a veces vinculándolo a la actual debilidad demográfica y económica de Rusia tras la guerra en Ucrania.
Sin embargo, esto sigue siendo fenómeno marginal:
- Las encuestas serias sobre nacionalismo juvenil en Japón (realizadas por NHK, Asahi, Yomiuri, universidades como Waseda o Tokio) muestran que los jóvenes japoneses de 18-34 años priorizan estabilidad económica, empleo, equilibrio trabajo-vida y relaciones pacíficas con vecinos mucho más que aventuras expansionistas.
- El apoyo a un rearme significativo o a políticas de confrontación directa con Rusia o China sigue siendo bajo (generalmente <20-25% según sondeos recientes).
- La mayoría de los jóvenes que expresan orgullo nacional lo hacen en clave cultural (anime, J-pop, tecnología, comida) más que militar o territorial.
En resumen
Hokushin-Ron fue una doctrina real y muy influyente en su momento, pero fracasó estrepitosamente en los hechos y dejó un legado de confrontación catastrófica para Japón. Hoy, aunque algunas cuentas ultranacionalistas y creadores de contenido alternativo intentan revivirla con un barniz “anti-imperialista ruso” o “liberador de pueblos siberianos”, no hay indicios creíbles de que se haya convertido en una corriente mayoritaria ni siquiera significativa entre la juventud japonesa en 2026.Lo que sí crece es un nacionalismo defensivo y cultural, no expansionista. Confundir memes aislados y publicaciones de nicho con un verdadero renacimiento de Hokushin-Ron es exagerar mucho la realidad. La mayoría de los jóvenes japoneses, preocupados por salarios estancados, envejecimiento poblacional y terremotos, no sueñan con marchar sobre Siberia.