domingo 08 de febrero de 2026 - Edición Nº461

OSINT | 8 feb 2026

Mundo en Guerra

“Defenderemos nuestra nación y nuestros intereses”: Irán advierte que cualquier agresión será respondida atacando bases militares estadounidenses en la región

08:34 |En un nuevo comunicado de alta tensión, autoridades iraníes —incluyendo portavoces de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y el Ministerio de Defensa— reiteraron este 8 de febrero de 2026 una advertencia explícita: cualquier acción militar directa contra territorio iraní o contra sus instalaciones nucleares y militares será considerada una agresión a la soberanía nacional y recibirá una respuesta inmediata y proporcional.


La frase central del mensaje, repetida en varios canales oficiales y en declaraciones de comandantes de la Fuerza Quds, fue la siguiente:

“Defenderemos nuestra nación y nuestros intereses nacionales. Cualquier agresión contra la República Islámica de Irán será respondida atacando las bases militares estadounidenses en la región.”

¿Qué bases están en la mira?Irán ha identificado públicamente, en diferentes momentos de los últimos años, las siguientes instalaciones como objetivos potenciales en caso de conflicto abierto:

  • Bahréin – Quinta Flota de la Marina de EE.UU. (NSA Bahrain)
  • Qatar – Base aérea Al Udeid (la mayor base aérea estadounidense en Oriente Medio)
  • Emiratos Árabes Unidos – Bases aéreas de Al Dhafra y Jebel Ali
  • Kuwait – Camp Arifjan y Ali Al Salem Air Base
  • Jordania – Muwaffaq Salti Air Base y otras instalaciones con presencia estadounidense
  • Irak – Bases que aún albergan asesores y fuerzas de coalición (Ain al-Asad, Erbil)
  • Arabia Saudita – Prince Sultan Air Base (donde se han desplegado recientemente sistemas Patriot y THAAD)
  • Israel – Aunque no es base estadounidense directa, instalaciones de cooperación militar y de inteligencia serían consideradas blancos legítimos en doctrina iraní

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La Guardia Revolucionaria ha insistido en que cuenta con capacidades para alcanzar todas estas ubicaciones mediante:

  • Misiles balísticos de precisión de mediano y largo alcance (Sejjil, Khorramshahr, Kheibar Shekan, Fattah-1 hipersónico)
  • Misiles de crucero de largo alcance (Hoveizeh, Soumar, Jask)
  • Enjambres de drones kamikaze (Shahed-136/238, Arash-2)
  • Misiles antibuque y minas navales avanzadas en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz

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Contexto de la declaraciónEl mensaje llega en un momento de máxima tensión regional:

  • Despliegue masivo de sistemas Patriot y THAAD estadounidenses en al menos 10–15 bases de la región (completado en las últimas semanas).
  • Presencia reforzada del portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque en el Mar Arábigo.
  • Redespliegue británico de cazas F-35B y aviones de reabastecimiento en RAF Akrotiri (Chipre).
  • Informes de inteligencia israelí y estadounidense sobre un posible ataque preventivo contra instalaciones nucleares iraníes antes de que avance significativamente el enriquecimiento al 90%.
  • Fracaso de las conversaciones indirectas Irán–EE.UU. mediadas por Omán y Catar en enero–febrero 2026.

El portavoz de la IRGC, el general Ramazan Sharif, añadió en una rueda de prensa que “la paciencia estratégica de Irán tiene límites claros” y que “cualquier error de cálculo por parte del enemigo encontrará una respuesta abrumadora y simultánea en múltiples frentes”.¿Postura defensiva o amenaza de escalada?Desde Teherán se presenta el mensaje como disuasión defensiva: una advertencia para que Washington e Israel calculen muy bien los costos de cualquier acción militar directa.

Sin embargo, analistas occidentales y de países del Golfo lo interpretan como una doctrina de escalada controlada que busca convertir cualquier ataque limitado en un conflicto regional amplio, involucrando a bases estadounidenses y aliados árabes.La frase “cualquier agresión contra Irán se responderá atacando las bases militares estadounidenses en la región” ya no es nueva —lleva años siendo parte de la retórica oficial—, pero su reiteración en este preciso momento, con el nivel de fuerzas desplegadas por EE.UU. y sus aliados, eleva significativamente el riesgo de un malentendido o una cadena de represalias.Por ahora, la pelota está en la cancha de Washington: ¿interpreta la declaración como mera retórica o como una línea roja operativa? Mientras tanto, la región permanece en uno de sus momentos más peligrosos en años recientes.

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