La firma Public First realizó un sondeo masivo entre el 6 y el 9 de febrero de 2026 con más de 2.000 encuestados por país (más de 10.000 en total) en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Canadá y Alemania. El resultado es demoledor: el miedo a un conflicto global a gran escala se ha disparado en casi todos estos países en apenas un año.Los números que alarman
En cuatro de los cinco países analizados, la percepción dominante es que el mundo se dirige a un enfrentamiento catastrófico en menos de media década.¿Por qué ahora? Las razones que alimentan el pánico colectivoLa encuesta identifica varios detonantes que explican este salto en el temor:
Uno de cada tres cree que habrá armas nucleares en juegoOtro dato escalofriante: al menos uno de cada tres encuestados en EE.UU., Reino Unido, Francia y Canadá considera probable o muy probable el uso de armas nucleares en un conflicto en los próximos cinco años. Los estadounidenses son los que más creen que su propio país estaría directamente involucrado en una guerra global.El único “optimista” (relativo): AlemaniaAlemania es el país donde el miedo ha crecido menos. Allí, el 40 % ve improbable una Tercera Guerra Mundial en el plazo, posiblemente por una mayor confianza en la capacidad disuasoria europea (Francia y el propio rearme alemán) y menos exposición directa a amenazas nucleares rusas en comparación con los países bálticos o Polonia.
¿Qué significa esto para el futuro inmediato?
La encuesta llega justo en la antesala de la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero 2026), donde líderes europeos ya expresaron preocupación por la “erosión de la confianza transatlántica” y la “imprevisibilidad” de Washington. El mensaje es claro: el público occidental ya no ve el orden global como estable. Para millones de personas en las democracias más poderosas del planeta, la Tercera Guerra Mundial dejó de ser una hipótesis lejana y pasó a ser un riesgo concreto y cercano.¿Estamos ante una profecía autocumplida o ante un despertar necesario?
Lo cierto es que, cuando casi la mitad de la población en EE.UU. y Reino Unido cree que la guerra global es más probable que la paz en los próximos cinco años, los gobiernos ya no pueden tratar el tema como un escenario marginal. El miedo se ha convertido en un factor político real… y eso, por sí solo, ya es una noticia inquietante.