La frase, pronunciada durante una sesión parlamentaria en La Haya el 12 de febrero de 2026 y recogida por medios holandeses como NOS y De Telegraaf, representa un cambio radical en la postura oficial de uno de los aliados más cercanos de Washington dentro de la OTAN. Tuinman respondió a preguntas de la oposición sobre la vulnerabilidad de los 52 F-35 que Países Bajos opera (y los 46 adicionales en pedido) ante posibles restricciones o “kill switches” impuestos por EE.UU.Las palabras textuales del ministro
“La independencia del software es técnicamente posible. Se puede hacer un ‘jailbreak’ al F-35. No es ciencia ficción; hay caminos legales y técnicos para que los Países Bajos —y otros operadores europeos— puedan mantener y actualizar sus aviones sin depender exclusivamente de Lockheed Martin ni de decisiones políticas de terceros países.”
Tuinman enfatizó que esta independencia no implicaría violar acuerdos internacionales ni comprometer la interoperabilidad con la OTAN, sino más bien desarrollar capacidades nacionales o europeas de soporte de software, diagnóstico y parches de seguridad. Mencionó explícitamente que Países Bajos ya trabaja con socios europeos (Reino Unido, Italia, Noruega) y empresas locales en “soluciones soberanas” para reducir la dependencia del ALIS/ODIN (el sistema logístico centralizado de Lockheed Martin, ahora renombrado ODIN).¿Qué significa “jailbreak” en un F-35?El término “jailbreak” —usualmente asociado a dispositivos móviles— se refiere aquí a romper las restricciones impuestas por el software propietario de Lockheed Martin y el Departamento de Defensa de EE.UU. Entre las limitaciones que genera dependencia:
Tuinman dejó claro que Países Bajos no busca “hackear” ilegalmente los aviones, sino negociar acceso legal al código fuente o desarrollar capas de software propias que permitan autonomía operativa.Reacciones inmediatas
¿Es realmente posible?Expertos en ciberseguridad aeronáutica y exingenieros de Lockheed coinciden en que técnicamente sí es factible:
Sin embargo, hacerlo implicaría:
La declaración de Tuinman no es solo técnica: es un mensaje político claro a Washington en plena era Trump 2.0, donde la autonomía europea en defensa se ha convertido en prioridad estratégica. Si Países Bajos logra avanzar en un “F-35 soberano”, podría abrir la puerta a que otros operadores europeos sigan el mismo camino.El F-35, vendido como el avión del futuro, ahora enfrenta la pregunta incómoda: ¿quién realmente controla el software que vuela sobre Europa?