Según múltiples fuentes diplomáticas y empresariales consultadas en las últimas 72 horas (15-17 de febrero de 2026), alrededor de 40 naciones ya están en diferentes etapas de negociación para firmar un “Acuerdo de Entrelazamiento de Cadenas de Suministro” (working title), cuyo objetivo declarado es:
Países que ya confirmaron participación activa o interés muy avanzado
Se estima que estas 40 naciones representan ≈ 45-48 % del PIB mundial y más del 60 % del comercio de bienes intermedios (componentes industriales, materias primas procesadas y bienes de capital).¿Por qué ahora y por qué tan rápido?La gota que colmó el vaso fue la amenaza renovada de Trump de imponer aranceles del 10-20 % generalizados y hasta 60 % específicos contra China y otros países que no “coopere” en migración o fentanilo. Pero el verdadero detonante fue la decisión del 12 de febrero de 2026 de revocar unilateralmente varias exenciones arancelarias del USMCA que beneficiaban a México y Canadá.Esto generó una reacción en cadena:
¿Qué se está negociando en concreto?
¿Es esto realista o solo postureo?Es realista en lo técnico y financiero, pero políticamente delicado:
Sin embargo, el hecho de que las conversaciones hayan pasado de “exploratorias” a “negociación de texto” en solo seis semanas indica que la voluntad política existe.Conclusión: un punto de inflexión históricoSi este acuerdo se firma (la fecha tentativa que se maneja es finales de 2026 o inicios de 2027), estaremos ante la mayor reconfiguración comercial desde la creación de la OMC (1995). Sería la primera gran alianza comercial global que explícitamente no incluye a Estados Unidos como miembro fundador desde la Segunda Guerra Mundial.Trump quiso “America First” y podría terminar consiguiendo exactamente lo contrario: un mundo que aprende a funcionar sin depender tanto de Estados Unidos.El tablero comercial global cambió en apenas unas semanas. Y esta vez, el cambio no lo lideró Washington ni Pekín… sino 40 naciones que decidieron que ya no quieren seguir siendo rehenes de la imprevisibilidad estadounidense.