Desde que asumió la vicepresidencia en diciembre de 2023, su hoja de ruta ha sido clara y constante:
- Evitar el desgaste del día a día
Mientras el Presidente y varios ministros cargan con el costo político directo de tarifazos, ajuste fiscal, inflación y conflictos gremiales, Villarruel se mantiene relativamente alejada del barro cotidiano. Su exposición principal pasa por actos institucionales, homenajes patrióticos, discursos en el Senado y apariciones medidas en provincias.
- Construir una imagen de orden e institucionalidad
Cada vez que habla de Fuerzas Armadas, Malvinas, soberanía, familia o valores tradicionales, lo hace con tono sereno, argumentado y sin estridencias. Eso le permite captar a dos públicos simultáneamente:
- El votante libertario duro que valora la firmeza ideológica.
- El votante moderado o conservador que rechaza el estilo disruptivo de Milei pero comparte varios ejes de agenda.
- Tejer red territorial sin confrontar al Presidente
Las recorridas por provincias (La Rioja fue la 19ª desde que asumió) son sistemáticas y casi siempre enfocadas en lo productivo, lo cultural y lo tradicional: parques eólicos, familias emprendedoras, productores de aceitunas, parques nacionales. Nunca confronta directamente al gobierno nacional, pero tampoco se subordina del todo: habla de “Argentina profunda”, “esfuerzo colectivo” y “vivir mejor”, frases que resuenan en sectores que hoy sienten que el discurso mileísta los dejó afuera.
- Capitalizar el desgaste ajeno sin ensuciarse
A medida que la gestión económica genera más fatiga social y la interna libertaria se recrudece (Lilia Lemoine, operadores de redes, trolls oficialistas), Villarruel aparece como la figura que “pone el cuerpo” en el territorio, abraza gente, escucha y no insulta. Eso la posiciona como alternativa natural dentro del espacio sin tener que disparar contra Milei.
Los números que respaldan la estrategia lentaConsultoras privadas y relevamientos de imagen (datos no públicos de febrero 2026) muestran tendencias claras:
- Imagen positiva de Villarruel: 42–47 % (según mediciones de Management & Fit, Opinaia y Analogías).
- Diferencial neto positivo sostenido desde mediados de 2025.
- Entre votantes libertarios moderados y conservadores independientes, supera a Milei en imagen en varios distritos del interior.
- Nivel de conocimiento: todavía más bajo que el del Presidente → margen de crecimiento alto.
- Rechazo: estable en torno al 35–38 %, mucho menor que el de varios ministros y dirigentes libertarios duros.
¿Hacia 2027 o antes?La estrategia “lenta y segura” de Villarruel parece diseñada para dos escenarios posibles:
- Milei consolida el liderazgo → ella se convierte en la vice ideal para la reelección (2027) o en una sucesora natural si hay cambio generacional.
- Milei pierde fuerza o el espacio se fractura → ella emerge como la figura con mayor capital propio dentro del libertarismo/conservadurismo para liderar una recomposición.
Lo que está claro es que no juega a corto plazo. No busca el aplauso diario en redes, no responde a cada provocación, no se desgasta en internas palaciegas. Acumula territorio, imagen y relato.Mientras otros se pelean por el reflector, Villarruel se está quedando con la cancha.Y en política argentina, a veces el que corre más despacio es el que llega primero.