En un discurso pronunciado durante la ceremonia de inauguración de la tercera unidad del reactor nuclear de Akkuyu (construida por Rosatom), Erdoğan declaró:
“El mundo nos dice que solo cinco países pueden tener armas nucleares y el resto debe aceptar la realidad. Pero cuando vemos que Irán es presionado de forma selectiva mientras otros acumulan arsenales y amenazan a sus vecinos, surge una pregunta legítima: ¿por qué Turquía debe seguir desarmada en una región donde la supervivencia depende de la disuasión? Si el orden nuclear actual no es justo ni equilibrado, podría desencadenar una reacción en cadena que nadie podrá controlar.”
Aunque no anunció explícitamente que Turquía buscará armas nucleares, el uso de la expresión “reacción en cadena” y la referencia directa a la “latencia nuclear” (capacidad técnica para desarrollar un arma en corto plazo) fue interpretada por analistas como la insinuación más clara hasta la fecha de que Ankara podría abandonar su compromiso con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) si percibe que su seguridad está en riesgo.Contexto que explica el giro turcoTurquía es signataria del TNP desde 1980 y alberga armas nucleares estadounidenses en la base de Incirlik bajo el programa de “nuclear sharing” de la OTAN. Sin embargo, varios factores han generado un creciente malestar en Ankara:
Erdoğan ha repetido en los últimos meses frases como: “No aceptaremos un mundo donde unos pocos tengan el monopolio de la disuasión nuclear”. Analistas del Instituto SETA (Ankara) y del Middle East Institute (Washington) coinciden en que Turquía ya posee latencia nuclear avanzada:
Reacciones inmediatas
¿Turquía busca realmente el arma nuclear?Analistas coinciden en que Erdoğan no busca desarrollar una bomba atómica de forma inmediata (eso provocaría sanciones devastadoras y aislamiento). Lo que sí está haciendo es:
En un Oriente Medio donde Irán está al borde del umbral, Israel tiene armas nucleares no declaradas y Arabia Saudita coquetea con programas propios, la advertencia de Erdoğan abre la puerta a una carrera nuclear regional que podría involucrar a Turquía, Egipto y Arabia Saudita.El mensaje es claro: si el orden nuclear global no es equitativo, nadie debería sorprenderse si más países deciden romperlo. Y Turquía, con su ejército poderoso, industria de defensa avanzada y posición geoestratégica, está en condiciones de ser el primero en dar ese paso si se siente arrinconada.El mundo ya no es bipolar. Y el tabú nuclear, después de 80 años, comienza a resquebrajarse en voz alta.