La decisión, confirmada por fuentes del Foreign Office y del Ministerio de Defensa británico el 19 de febrero de 2026, se produjo tras intensas consultas internas y conversaciones de alto nivel con Washington. El comunicado oficial del gobierno de Keir Starmer (aunque filtrado previamente por The Times y The Guardian) es claro:
“El Reino Unido no participará ni facilitará acciones militares ofensivas contra Irán desde nuestras bases o con nuestro apoyo logístico. Cualquier operación que implique el uso de instalaciones británicas requerirá autorización explícita del Gabinete y del Parlamento, y en las circunstancias actuales no contamos con evidencia suficiente que justifique tal decisión.”
Bases afectadas por la prohibición
- RAF Akrotiri (Chipre) — actualmente aloja cazas F-35B británicos y estadounidenses, y ha sido usada en el pasado para operaciones en Oriente Medio.
- Diego García (Océano Índico, territorio británico del océano Índico) — base estratégica conjunta con EE.UU., clave para bombarderos B-52 y aviones de reabastecimiento.
- Bases en territorio británico (como RAF Mildenhall, Lakenheath o Fairford) — utilizadas para aviones cisterna KC-135 y KC-46 estadounidenses.
El veto es preventivo y categórico: no se permitirá el uso de estas instalaciones para misiones de bombardeo, lanzamiento de misiles o despliegue de fuerzas especiales contra objetivos iraníes, aunque sí se mantendrá la cooperación en inteligencia, vigilancia y apoyo logístico defensivo.¿Por qué Reino Unido toma esta posición ahora?Varias razones convergen en esta decisión histórica:
- Presión interna y parlamentaria
El Partido Laborista (en el poder) y sectores del Partido Conservador temen una repetición del fiasco de Irak 2003. El Parlamento británico ya exigió un voto previo para cualquier acción ofensiva en Oriente Medio.
- Rechazo a la escalada con Irán
Londres considera que un ataque preventivo contra instalaciones nucleares iraníes sería contraproducente: aceleraría el programa nuclear de Teherán, desestabilizaría la región y dispararía los precios del petróleo (con impacto directo en la economía británica).
- Distancia con Trump 2.0
La imprevisibilidad de la segunda presidencia Trump (aranceles, amenazas a la OTAN, retórica beligerante) ha generado desconfianza en Downing Street. Starmer busca mantener la “relación especial” sin convertirse en socio subordinado.
- Intereses económicos y energéticos
Reino Unido importa petróleo del Golfo y teme que un conflicto abierto provoque una crisis energética global. Además, Londres tiene inversiones significativas en el Golfo (Emiratos, Qatar, Arabia Saudita) que se verían amenazadas.
Reacciones inmediatas
- Estados Unidos: El Departamento de Estado expresó “decepción” y fuentes del Pentágono calificaron la decisión como “un golpe a la alianza”. Sin embargo, Washington mantiene bases propias en Bahréin, Qatar y Jordania, por lo que el veto británico limita pero no impide operaciones.
- Israel: Netanyahu lo consideró “una señal de debilidad europea” y reiteró que Israel actuará “con o sin aliados” si Irán cruza el umbral nuclear.
- Irán: Medios estatales iraníes celebraron la decisión como “fractura en el eje anglo-israelí-estadounidense”.
- Rusia y China: Ambos países aprovecharon para destacar la “independencia” británica frente a EE.UU.
¿Qué significa esto para la OTAN y la disuasión occidental?El veto británico debilita la capacidad de proyección inmediata de EE.UU. en Oriente Medio desde bases europeas y complica cualquier coalición rápida contra Irán. Aunque Washington conserva opciones en el Golfo y Diego García (que no es territorio británico propiamente dicho, sino arrendado), pierde flexibilidad logística y legitimidad política.Reino Unido envía un mensaje claro: apoyamos la defensa de Israel y la contención de Irán, pero no seremos cómplices de una guerra preventiva sin consenso internacional.En un momento en que el Golfo Pérsico está al borde del conflicto, Londres acaba de poner un límite inesperado al “socio indispensable”. La “relación especial” sigue viva… pero ya no es incondicional.