Declaraciones y posicionamiento oficial chinoEl Ministerio de Defensa chino (a través de su portavoz Wu Qian) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (Guo Jiakun) han emitido mensajes coordinados en los últimos días (17-19 de febrero de 2026):
Aunque no se menciona explícitamente una intervención militar directa, fuentes cercanas al EPL (Ejército Popular de Liberación) indican que se está preparando un despliegue naval significativo en el océano Índico occidental, complementario a los ejercicios ya en curso con Irán y Rusia (“Maritime Security Belt 2026”).Movimientos militares detectadosSatélites comerciales y análisis de inteligencia naval (publicados por Janes, Naval News y OSINT accounts verificados) muestran:
El mensaje implícito es claro: China no solo participa en ejercicios simbólicos, sino que está posicionando activos capaces de proyectar fuerza disuasoria en el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico.La preocupación económica china: petróleo y rutas comercialesLas empresas estatales chinas (Sinopec, CNPC, CNOOC) importan actualmente ≈1,4 millones de barriles diarios de crudo iraní (90 % del petróleo exportado por Teherán). Este flujo representa:
Un bloqueo o interrupción prolongada del Estrecho de Ormuz (por minado iraní o intervención militar occidental) provocaría:
Por eso, las grandes petroleras estatales chinas han presionado al gobierno para que Pekín adopte una postura activa de protección de la ruta. Fuentes internas citadas por Caixin Global indican que se ha formado un grupo de trabajo interministerial (Defensa, Exteriores, Comercio, Energía) precisamente para “garantizar la continuidad del suministro iraní y la seguridad del tránsito por Ormuz”.¿Qué puede hacer China realmente?Opciones reales que Pekín está evaluando o ya ejecutando:
China no quiere una guerra abierta con EE.UU., pero tampoco está dispuesta a permitir que su principal fuente de petróleo barato sea cortada por una operación militar occidental-israelí. La frase que circula en círculos militares chinos es clara:
“Ormuz no es solo un estrecho: es la arteria de nuestra seguridad energética. Quien la corte, se corta la propia garganta.”
El Estrecho de Ormuz ya no es solo un problema de Irán o EE.UU. Ahora es un interés vital directo de la segunda economía mundial. Y Pekín está dejando claro que está dispuesto a defenderlo… con todo lo que eso implica.