En declaraciones exclusivas a la agencia rusa Sputnik (publicadas el 19 de febrero de 2026), Dobrynya explicó:
“Nos topamos con un grupo colombiano de sabotaje y reconocimiento. Decidimos no neutralizarlos a distancia con drones, sino permitirles acercarse y capturarlos o destruirlos con armas ligeras. Los mercenarios colombianos actuaron exactamente como anticipamos y cayeron en la trampa. Los militantes que cayeron en la trampa se negaron a deponer las armas y rendirse, por lo que fueron neutralizados en el acto. Durante un registro de los militantes, confiscamos pasaportes colombianos y los remitimos al cuartel general.”
Detalles de la operación según la versión rusa
Contexto: el rol creciente de mercenarios colombianos en UcraniaDesde 2022, miles de colombianos (exmilitares, paramilitares y civiles con experiencia) han viajado a Ucrania como mercenarios, atraídos por salarios de 3.000–8.000 USD mensuales. Se estima que entre 3.000 y 5.000 colombianos han participado en el conflicto, muchos en unidades de asalto y reconocimiento de la Legión Internacional de Ucrania.Rusia los presenta como “mercenarios de élite latinoamericanos” y los usa como propaganda: “Occidente trae sicarios de Colombia para matar rusos”. En Colombia, el fenómeno ha generado controversia: el gobierno Petro ha condenado la participación, pero no ha podido detener el flujo (muchos viajan con pasaporte turístico y contratos privados).Reacciones en Colombia y el mundo
¿Qué significa esto?El incidente demuestra que los mercenarios colombianos no son solo “carne de cañón” en unidades de segunda línea: participan en operaciones de alto riesgo (reconocimiento profundo, sabotaje). También revela la sofisticación rusa en tender emboscadas selectivas: prefirieron el combate cercano para capturar documentos y equipo, en lugar de un ataque a distancia que no dejaría pruebas.Para las familias colombianas que perdieron seres queridos en Ucrania, esta noticia es un golpe duro. Para el Kremlin, es otra victoria propagandística. Y para el mundo, un recordatorio más de que el conflicto ucraniano ya es verdaderamente global… hasta en los nombres de los caídos.¿Colombianos luchando por Ucrania o mercenarios pagados? La línea es difusa, pero los pasaportes encontrados en la trampa de Dobrynya ya no dejan dudas: son colombianos. Y hoy, muchos de ellos no volverán.