El general de división Abdolrahim Mousavi (comandante en jefe del Ejército regular iraní – Artesh) lanzó una de las declaraciones más duras y simbólicas de los últimos años contra Estados Unidos el 21 de febrero de 2026, en un discurso ante oficiales y tropas en Teherán.Sus palabras textuales, transmitidas por la agencia oficial IRNA y reproducidas en canales estatales como Press TV, fueron las siguientes:
“Ellos (Estados Unidos) lucharon durante 20 años en Vietnam y Afganistán y finalmente se retiraron en desgracia, y lo mismo les ocurrió en Irak. La invencibilidad del enemigo es falsa. Irán no es un país que se pueda tragar. Somos una nación con historia milenaria, con un pueblo unido y con fuerzas armadas que están listas para defender cada centímetro de nuestra tierra sagrada.”
Contexto y significado de la declaraciónEl mensaje llega en el momento de mayor concentración militar estadounidense en el Golfo Pérsico desde 2020:
Mousavi, al hablar como jefe del Ejército regular (no del CGRI), envía un mensaje doble:
¿Qué busca Irán con este discurso?
Comparación histórica que usa Mousavi
Irán no tiene la misma geografía ni población que esos países, pero sí tiene:
Conclusión:
Irán no se siente “tragable”El mensaje del general Mousavi es claro y directo: Estados Unidos puede tener el poder militar más grande del mundo, pero Irán no es un objetivo fácil. No es una amenaza de ataque preventivo, sino una advertencia de resistencia prolongada y costosa.En un momento en que el Golfo Pérsico está militarizado al máximo, con portaaviones, misiles hipersónicos y ejercicios conjuntos Rusia-China-Irán, la frase “Irán no es un país que se pueda tragar” resuena como el último aviso antes de que cualquier acción militar pueda convertirse en un pantano mucho peor que Vietnam o Afganistán.El mundo contiene el aliento. Porque cuando un general iraní menciona las derrotas históricas de EE.UU. en el mismo discurso que defiende la soberanía, no es mera retórica: es una promesa de que el precio de atacar Irán sería altísimo.