La declaración más destacada proviene del gobierno de Estados Unidos, donde la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Allison Hooker, afirmó en una publicación en X (tras una conversación con la secretaria de Relaciones Exteriores pakistaní, Amna Baloch):
“We continue to monitor the situation closely and expressed support for Pakistan’s right to defend itself against Taliban attacks.”
(“Continuamos monitoreando la situación de cerca y expresamos apoyo al derecho de Pakistán a defenderse contra ataques talibanes”).
El Departamento de Estado de EE.UU. reforzó esta postura en un comunicado oficial, calificando al Talibán afgano como un "Specially Designated Global Terrorist group" (grupo terrorista global designado especialmente) y respaldando el derecho de Pakistán a contrarrestar ataques transfronterizos. Esta declaración llega en un contexto de creciente presión sobre el régimen talibán por no cumplir con compromisos antiterroristas asumidos tras su regreso al poder en 2021.Posiciones de los Principales Países Apoyantes
Este respaldo diplomático, inusualmente amplio y coordinado en un solo día (27-28 de febrero de 2026), se produce tras una semana de intensos combates: ataques aéreos pakistaníes contra posiciones talibanes en Kabul, Kandahar y otras zonas (en respuesta a ofensivas afganas contra puestos militares pakistaníes), con reportes de cientos de bajas en ambos lados. Pakistán acusa al régimen talibán de albergar y apoyar al TTP, responsable de atentados suicidas y ataques en suelo pakistaní, incluyendo uno reciente contra una mezquita chií en Islamabad.Contexto de la CrisisLa frontera Durand Line (2.600 km) ha sido escenario de tensiones recurrentes desde 2021, pero la escalada actual —con bombardeos en capitales y declaraciones de "guerra abierta" por parte del ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif— representa el punto más crítico en años. El secretario general de la ONU y otros actores internacionales han pedido contención y diálogo, mientras que el presidente Donald Trump ha elogiado a Pakistán y evitado comprometer intervención directa, destacando su buena relación con Islamabad.Este frente diplomático podría presionar al Talibán a negociar o ceder en temas de refugios terroristas, aunque analistas advierten que la volatilidad persiste, especialmente en un contexto regional tenso por la crisis EE.UU.-Irán. Pakistán, potencia nuclear y aliado clave de EE.UU. en la región, busca legitimar sus acciones defensivas ante la comunidad internacional.La situación evoluciona rápidamente: se esperan más intercambios de fuego y posibles mediaciones de Qatar o Turquía. Fuentes: Declaraciones oficiales de los ministerios de Relaciones Exteriores, reportes de Reuters, CNN, Al Jazeera, The Washington Post y publicaciones verificadas en X (28 de febrero de 2026).