«Si se instalan en el territorio estonio armas nucleares dirigidas contra nosotros, entonces nuestras armas nucleares apuntarán al territorio estonio. Estonia debe entenderlo claramente.»
Peskov subrayó que Rusia «siempre tomará las medidas necesarias para garantizar su propia seguridad, especialmente en lo que respecta a la disuasión nuclear», y recordó la proximidad geográfica: Estonia está a menos de 150 km de San Petersburgo, uno de los centros vitales de Rusia.Origen de la Amenaza: Las Declaraciones de EstoniaLa reacción del Kremlin responde directamente a las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores estonio Margus Tsahkna, quien afirmó recientemente que Estonia no descarta el despliegue de armas nucleares en su territorio si la OTAN lo considera necesario para reforzar la disuasión en su flanco oriental. Tsahkna precisó:
«No tenemos una doctrina que excluya, si la OTAN lo considera necesario, el emplazamiento de armas nucleares en nuestro territorio.»
Por su parte, el ministro de Defensa estonio Hanno Pevkur mencionó la posibilidad de acoger aviones de combate británicos capaces de portar armas nucleares. Estas declaraciones forman parte de un endurecimiento estratégico de los países bálticos ante la prolongada guerra en Ucrania y las amenazas rusas recurrentes, que incluyen incursiones híbridas, violaciones del espacio aéreo y provocaciones en la frontera.Contexto Estratégico y Nuclear
Reacciones e Implicaciones
Al 28 de febrero de 2026, se trata principalmente de una guerra de declaraciones y señales estratégicas, sin que exista un despliegue concreto de armas nucleares en Estonia. No obstante, en un contexto de guerra prolongada en Ucrania, rearme ruso acelerado e incertidumbres transatlánticas, esta escalada verbal pone de manifiesto la fragilidad persistente del flanco oriental de la OTAN.La situación sigue siendo extremadamente volátil; cualquier respuesta oficial de la OTAN, de Estonia o de nuevos anuncios rusos podría modificar rápidamente el panorama.