En una intervención breve pero contundente durante una reunión del Consejo de Seguridad ruso transmitida por Rossiya 24, Putin afirmó:
“El Estrecho de Ormuz está efectivamente cerrado. Irán ha respondido a la agresión con medidas soberanas y legítimas para proteger su territorio y sus intereses. Nadie puede obligar a un país soberano a mantener abierta una ruta que se usa para amenazar su existencia. Esto no es un bloqueo ilegal; es defensa nacional”.
Putin acusó directamente a Estados Unidos e Israel de haber provocado la situación al atacar instalaciones iraníes y amenazar con invasión, y advirtió que cualquier intento de forzar la reapertura por la fuerza sería considerado “una declaración de guerra a todo el mundo musulmán y un riesgo de confrontación global”.Contexto y verificaciónHasta el momento de esta declaración, no hay confirmación independiente completa de un cierre total del estrecho:
Sin embargo, fuentes navales occidentales (incluyendo el Comando Central de EE.UU.) sostienen que el estrecho no está físicamente bloqueado aún: no hay minado confirmado en canales principales ni bloqueo naval permanente, aunque el riesgo es tan alto que las compañías aseguradoras y petroleras han declarado “zona de guerra” y suspendido tránsitos.ImplicacionesLa afirmación de Putin —que coincide con la narrativa oficial iraní— busca:
Mientras tanto, la Casa Blanca y el Pentágono han convocado reuniones de emergencia, y Donald Trump ha dicho en Truth Social: “Ormuz no se cierra sin consecuencias. Estados Unidos garantizará la libertad de navegación, cueste lo que cueste”.El estrecho sigue técnicamente transitable, pero con riesgo extremo. Si el cierre se consolida, las consecuencias económicas globales serán inmediatas y devastadoras: inflación energética, recesión y posible escalada militar directa en el Golfo.El mundo observa: ¿es un bluff iraní con respaldo ruso, o el comienzo del colapso del comercio petrolero mundial?
Fuentes: Rossiya 24, TASS, Reuters, Bloomberg, MarineTraffic, AIE y declaraciones oficiales