En un discurso de aproximadamente 25 minutos, Milei afirmó textualmente:
“Soy el presidente más sionista del mundo, y lo digo con orgullo. Argentina está del lado de la civilización judeocristiana, del lado de Israel, del lado de la libertad contra el terrorismo y el oscurantismo. Irán es nuestro enemigo, no hay dudas. Es el principal patrocinador del terrorismo global, el que amenaza con armas nucleares y el que financia el odio. Vamos a ganar esta guerra, porque la libertad siempre triunfa sobre la barbarie”.
Milei también anunció que Argentina mantendrá y profundizará su apoyo a Israel, incluyendo el traslado definitivo de la embajada a Jerusalén (confirmado para 2027) y la designación de Irán como “estado terrorista” en la legislación nacional. El discurso fue interrumpido varias veces por aplausos y recibió una ovación de pie al finalizar, con varios asistentes ondeando banderas argentinas e israelíes.
Reacciones inmediatas
El discurso se produce en el decimosexto día de la guerra EE.UU.-Israel vs. Irán, con el Estrecho de Ormuz bajo amenaza, el petróleo por encima de los 110 dólares y especulaciones sobre una posible invasión terrestre limitada. Milei, quien se reunirá próximamente con Donald Trump en Nueva York, parece apostar todo a un alineamiento total con Washington y Jerusalén, incluso si eso implica aislamiento regional y riesgos para la seguridad nacional.
Mientras el mundo observa con preocupación la escalada, Argentina se posiciona como el país latinoamericano más explícitamente alineado con uno de los bandos. ¿Es esto soberanía o subordinación ideológica? El tiempo dirá.