Según fuentes de la industria marítima consultadas por Bloomberg y Reuters, armadores y operadores de petroleros han enviado más de 50 pedidos formales desde el 28 de febrero para que destructores, fragatas o aviones de patrulla marítima (P-8 Poseidon) acompañen sus naves en el paso estratégico. La respuesta de la Armada ha sido unánime: “El riesgo operativo es demasiado alto”.

Razones oficiales y reales del rechazo
- Amenaza iraní saturada: Irán ha desplegado minas navales (EM-52, EM-55), baterías de misiles antibuque costeros (Ghader, Qader, Khalij Fars), lanchas rápidas del CGRI y drones Shahed-136/238 en ambas orillas del estrecho. Un convoy escoltado podría saturar las defensas de un grupo de combate y provocar una batalla naval de alta intensidad.
- Riesgo de escalada incontrolable: Escoltar buques mercantes equivaldría a una declaración implícita de que EE.UU. garantiza el tránsito, lo que obligaría a responder militarmente a cualquier ataque iraní. Fuentes del Pentágono temen que esto derive en una guerra naval abierta con consecuencias impredecibles (cierre total del estrecho, ataques a bases saudíes y emiratíes, disrupción energética global).
- Recursos limitados y prioridades: La Quinta Flota ya está sobrecargada con misiones de strikes contra objetivos iraníes, defensa de bases en el Golfo y protección de los portaaviones Gerald R. Ford y Abraham Lincoln. Escoltar convoyes comerciales dispersaría aún más sus capacidades y expondría buques a emboscadas asimétricas.
- Presión interna y política: La administración Trump enfrenta divisiones internas: algunos asesores militares consideran que forzar el tránsito sería “suicida” sin una operación previa de limpieza masiva de minas y supresión de defensas costeras iraníes, algo que requeriría semanas y miles de millones de dólares.
Consecuencias inmediatas
- Más del 90 % del tráfico comercial ha dejado de transitar el estrecho. Los buques optan por rodear África (Cabo de Buena Esperanza), agregando 10-14 días de navegación y costos adicionales de 1-2 millones de dólares por viaje.
- El Brent ya supera los 115 dólares por barril, y la Agencia Internacional de Energía estima que un cierre efectivo de 30 días podría llevarlo a 150-200 dólares.
- Compañías aseguradoras han declarado el estrecho “zona de guerra” y han elevado las primas de guerra hasta un 2-3 % del valor del buque, haciendo inviable la mayoría de los viajes.
La negativa de la Marina estadounidense deja al descubierto la paradoja del conflicto: mientras Trump exige “libertad de navegación” y amenaza con “consecuencias nunca antes vistas”, su propia flota no está dispuesta a asumir el riesgo de escoltar buques en el estrecho más crítico del planeta.
Irán, por su parte, mantiene que el estrecho está “bajo control efectivo” y que cualquier intento de forzarlo será tratado como una invasión.El mundo observa: ¿se atreve EE.UU. a romper el bloqueo, o acepta tácitamente el cierre iraní y sus consecuencias económicas?
Fuentes: Bloomberg, Reuters, Financial Times, USNI News y declaraciones del CENTCOM