Durante una reunión con el Consejo de Seguridad ruso, retransmitida por Rossiya 24, Putin afirmó textualmente:
“El apoyo de Irán a Rusia en nuestra guerra contra el régimen nazi de Kiev no será olvidado. Irán ha demostrado ser un aliado confiable y valiente. En reciprocidad, estamos suministrando a Teherán armas para las que ni los estadounidenses ni los israelíes estaban preparados. Estas entregas continuarán mientras dure la agresión contra la República Islámica”.
Aunque Putin no detalló los tipos específicos de armamento, fuentes del Ministerio de Defensa ruso y analistas militares occidentales interpretan la frase como referencia a:
El anuncio coincide con reportes previos de inteligencia estadounidense que detectaron envíos masivos de misiles y componentes rusos a Irán desde finales de febrero de 2026, y con la creciente cooperación militar entre Moscú y Teherán en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y los BRICS ampliados.
Implicaciones estratégicas
La declaración eleva aún más la tensión en un conflicto que ya involucra múltiples potencias y amenaza con convertirse en una confrontación global. Mientras el petróleo supera los 115 dólares por barril y el Estrecho de Ormuz permanece bajo amenaza, el respaldo ruso a Irán complica cualquier plan de invasión terrestre o naval estadounidense.
Fuentes: Rossiya 24, TASS, RIA Novosti, Reuters y declaraciones oficiales del Kremlin