A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, Villarruel fue tajante:
“Como Vicepresidente NO soy senador y no decido cuánto cobran. Eso lo deciden ellos.
Tampoco decido cuántos asesores tienen y qué sueldos les pagan.
Solo puedo ofrecer que el aumento que cobran en las paritarias de los trabajadores lo donen a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, con la que firmamos un convenio.
Y queda a criterio de cada senador donar o cobrar el aumento.”
La declaración llega en un momento de alta sensibilidad social: mientras el Gobierno impulsa una fuerte austeridad y ajuste fiscal, los senadores nacionales acordaron un aumento salarial que ronda el 30-40 % (dependiendo de la categoría), además de mantener un número elevado de asesores con sueldos que superan ampliamente el salario promedio argentino.
Villarruel, que preside la Cámara Alta pero no tiene voto en las decisiones salariales internas del Senado, optó por una salida intermedia: no confrontar directamente con sus pares legisladores, pero proponer una alternativa simbólica y solidaria. El convenio con la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez (que atiende a miles de niños de bajos recursos) busca canalizar parte de esos incrementos hacia una causa social, dejando la decisión final en manos de cada senador.
Reacciones y contexto político
Villarruel, que ha mantenido un perfil bajo en el conflicto internacional (a diferencia del presidente Milei, quien se proclamó “el más sionista del mundo”), parece buscar en este episodio un equilibrio entre su rol institucional y la presión de la base libertaria. Queda por ver cuántos senadores optarán por la donación y si la propuesta logra descomprimir la polémica o termina siendo vista como un gesto insuficiente.