El posteo, que Villarruel compartió sin agregar texto propio pero con el clásico “reacción” de historias, apunta directamente al discurso oficial del Gobierno sobre la austeridad y el “ajuste que paga la política”. La ironía se entiende mejor en contexto: mientras el vocero presidencial Manuel Adorni defiende diariamente la eliminación de privilegios y el recorte del gasto público, se filtraron facturas que muestran gastos millonarios en hoteles de lujo, traslados privados y viáticos elevados durante viajes oficiales.Villarruel, que ya había propuesto que los senadores donaran sus aumentos salariales a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, parece enviar un mensaje doble:
La publicación generó miles de interacciones en pocas horas: desde memes que la posicionan como “la única que dice lo que todos pensamos” hasta acusaciones de “traición” por parte de sectores libertarios más duros. La oposición aprovechó para cargar: “Si hasta la vice se ríe del ajuste que no se aplica, ¿qué queda para los jubilados y los trabajadores?”, escribió un legislador de Unión por la Patria.
Villarruel no respondió a los comentarios ni amplió el mensaje, pero la ironía ya está instalada en la agenda política. En un Gobierno donde la austeridad es bandera, que la número dos del Estado comparta un “jaja” sobre quién paga realmente el ajuste deja más preguntas que respuestas.