Según filtraciones confirmadas por fuentes cercanas al gobierno israelí y reportadas por medios como The Times of Israel y Axios, Netanyahu transmitió el pedido a través de canales diplomáticos discretos al Ministerio de Relaciones Exteriores chino durante las últimas 48 horas. El mensaje principal: China, como potencia con influencia sobre Teherán y como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, debe actuar para detener la escalada antes de que se convierta en una guerra regional o global.
¿Qué dice el pedido israelí?
¿Por qué ahora?
El giro se produce en un momento crítico para Israel:
Netanyahu parece reconocer que la estrategia de “victoria total” no es viable a corto plazo y que China —que ha mantenido una postura de “neutralidad activa” condenando la agresión pero sin romper con Irán— es el único mediador viable con peso real sobre Teherán.
Reacción china y perspectivas
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino no ha confirmado ni desmentido el pedido hasta ahora, limitándose a reiterar su posición: “China insta a todas las partes a la desescalada inmediata, al cese de hostilidades y al regreso al diálogo”. Fuentes diplomáticas chinas indican que Pekín está evaluando la solicitud, pero cualquier mediación requeriría garantías de que EE.UU. e Israel detengan strikes y no avancen hacia una invasión terrestre.
El pedido de Netanyahu representa un reconocimiento implícito de que Israel no puede sostener indefinidamente la guerra sin apoyo masivo y que China, su principal socio comercial y el mayor comprador de petróleo iraní, podría ser la clave para evitar un desastre regional.Mientras tanto, el conflicto continúa: ataques israelíes en Teherán, amenazas iraníes contra portaaviones estadounidenses y el Estrecho de Ormuz al borde del colapso total.¿Aceptará China el rol de mediador? ¿O verá en la petición una señal de debilidad israelí para presionar más?
El mundo espera la respuesta de Pekín.