Según el comunicado oficial difundido por la agencia Tasnim y replicado en canales estatales iraníes:
El Cuartel General de Khatam al-Anbiya calificó el derribo como “éxito estratégico” y “golpe a la logística aérea estadounidense”, afirmando que “la resistencia iraquí demuestra que ningún avión enemigo está a salvo en nuestros cielos”.
Reacción estadounidense
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmó la pérdida de un KC-135 en el oeste de Irak, pero evitó detallar si fue derribado por misil o por otra causa. Un portavoz declaró:
“Un avión cisterna KC-135 sufrió un incidente durante operaciones en el espacio aéreo iraquí. Estamos investigando las causas y apoyando a las familias de la tripulación. No toleraremos ataques contra nuestros activos ni contra la soberanía de nuestros aliados”.
El Pentágono no ha reconocido oficialmente que el derribo fuera obra de grupos respaldados por Irán, aunque inteligencia preliminar apunta a misiles portátiles o guiados por láser (posiblemente versiones iraníes de MANPADS o sistemas más avanzados como el Misagh-3).
Consecuencias inmediatas
El anuncio iraní eleva la tensión en Irak, donde milicias pro-Teherán (como Kataib Hezbollah y Asaib Ahl al-Haq) han intensificado ataques con drones y cohetes contra bases estadounidenses desde febrero. Si se confirma el derribo, podría desencadenar una nueva ola de represalias estadounidenses en territorio iraquí.
El conflicto entra en su decimoséptimo día con pérdidas aéreas crecientes en ambos bandos y un Estrecho de Ormuz cada vez más peligroso.
Fuentes: Tasnim News, IRNA, CENTCOM, Reuters y reportes de inteligencia abierta